El Drag Ígnea, nombre artístico de Sergio Encinoso, pasó por los micrófonos de Radio Faro en plena cuenta atrás para el Carnaval, con apenas una semana por delante para la preselección Drag. Sergio explicó que vive estos días con intensidad total: trabajo constante en el taller, últimos retoques, piedras finales y ese “no parar” que define la recta final antes del escenario.

Sobre la creación de la fantasía, detalló que el proyecto comenzó en mayo, cuando cerró el acuerdo con su diseñador, Néstor, a quien definió como “de lo mejorcito” y al que mandó un mensaje de cariño porque también está trabajando a contrarreloj. En junio viajó a Turquía para comprar materiales, destacando que allí encuentra telas, piedras, galones y variedad de productos que no existen ni en Canarias ni en Península, además de ser más económico. A partir de finales de agosto y septiembre, comenzó el trabajo fuerte de confección, pegado de piedras, atrezo y montaje de todos los detalles.
Sergio recordó que este es su segundo año, y se definió con humor como “un pollito todavía”. Aun así, dejó claro que vuelve con una propuesta muchísimo más potente que la anterior: aseguró que lo del año pasado, comparado con este, “fue una demo”, y que este año por fin “va a salir Ígnea” de verdad, gracias a un equipo más fuerte y al respaldo de un diseñador con experiencia.
Sobre la fantasía, sin desvelarlo todo, lanzó una frase que resume el carácter del show:
“Vamos a afilar todas esas garras y esos dientes… que nos comemos el mundo.”
Adelantó que habrá impacto visual muy fuerte y un mensaje, aunque “subliminal”, no tan evidente a primera vista. También contó una novedad de este Carnaval: la opción de incorporar pantallas LED, recurso que él utilizará parcialmente con algún detalle especialmente potente al inicio del show. Además, reveló el nombre oficial de la fantasía: “Dame un Grr”, dando a entender que por ahí se puede intuir el enfoque.
Durante la conversación, Sergio compartió una de las realidades menos visibles del mundo Drag: la presión mental y el desgaste emocional. Dijo que lo que el público ve son 3 minutos y medio de espectáculo, pero detrás hay meses de trabajo, ansiedad, ilusión, imprevistos y dificultades, especialmente cuando dependes de terceros para entregas y materiales. Reconoció que ha vivido una mezcla constante de alegría y ansiedad porque cuando una fantasía se hace con amor y sacrificio, “duele más cuando algo se complica”.
Sobre el equipo humano, impresionó con cifras: mandó a hacer 36 camisetas solo para su equipo, y explicó que detrás de Drag Ígnea hay 16 personas moviendo estructura, cambios, vestuario y sincronización del show. En cuanto a ensayos, contó que comenzó a trabajar con bailarines en septiembre, primero con coreografía, luego adaptando a vestuario y finalmente al atrezo, porque muchas ideas “en la cabeza” después, con el cronómetro real, no dan tiempo ni para llegar al backstage. Para él, lo más difícil no es solo el equilibrio o mover la fantasía, sino mantener la energía constante arriba porque el público “te pide más” todo el tiempo.
También compartió una anécdota muy humana del año pasado en Las Palmas: justo antes del pase ante el jurado, se dieron cuenta de que las botas del equipo se habían quedado en el coche de su madre… en Maspalomas. Lo resolvieron gracias a la rapidez y el compañerismo del grupo, improvisando con botas de familiares y compañeras, y hoy lo cuenta entre risas, aunque en ese momento fue un caos total.
Sergio habló sin filtros del gran problema que atraviesa la gala: la dificultad para conseguir patrocinadores. Explicó que este año participan 20 Drags (menos que otros años) y que lograr apoyo económico se ha vuelto mucho más cuesta arriba. Subrayó que los Drags “no son nada” sin patrocinadores, porque el desembolso es enorme: confesó que el año pasado, entre fallos de proveedores que le costaron 6.000 euros y cambios posteriores para Maspalomas, calculó una inversión aproximada de 11.000 euros que “no se vio” como debía. Este año confirmó que lleva más de 11.000 euros, pero aseguró que esta vez sí se notará, y citó a su madre diciendo: “Ahora es cuando veo el dinero invertido.”
En un debate muy interesante, explicó que la gala Drag ha evolucionado hacia una “macroproducción”: antes se podía competir con menos recursos, pero hoy muchos participantes invierten 8, 9 o 10 mil euros solo para Las Palmas, porque ya no es solo un show, sino prácticamente “un musical en 3 minutos y medio”, con escenografía, cambios, paneles, luces y transformación total de escenas. Reconoció que visualmente le encanta esa evolución, pero advirtió que también encarece todo y termina afectando al número de participantes y al futuro del formato si no se buscan alternativas.
Sobre las críticas y las redes sociales, Sergio fue claro: no le da importancia, entiende que quien critica muchas veces desconoce el trabajo real detrás, y defendió que las críticas deberían ser siempre constructivas. Dijo que él es duro consigo mismo, pero evita juzgar a otros, porque sabe lo que cuesta levantar un número. También lamentó los prejuicios que aún existen hacia el drag, señalando que como adulto ya se notan menos, pero le preocupa especialmente lo que sufren los niños que sueñan con ser Drag y lo pasan mal en el colegio. Reivindicó la libertad, la diversidad y el derecho a expresarse sin encajar en moldes.
En lo personal, definió que Sergio e Ígnea se parecen mucho, aunque Ígnea es su versión más exuberante, atrevida, con más garra y “plumerío”, una elevación de sí mismo “al mil”. Contó además un detalle íntimo antes de salir: se da golpes en las piernas como ritual para “despertar”, y confesó que odia que le den frases típicas de ánimo antes de actuar porque lo ponen más nervioso; prefiere estar a su aire y controlar sus nervios solo.
Por último, Sergio dejó claro su sueño: competir con fuerza en Las Palmas, pero confesó que, siendo de Maspalomas, le haría muchísima más ilusión ganar en casa, porque recordó que el Drag nació en Maspalomas y ese reinado tiene un valor emocional especial para él. Cerró animando a quienes sueñan con subirse a un escenario a que lo hagan, aunque no tengan una gran producción: que vivan la experiencia, porque el Carnaval es un sueño y nadie debería dejarlo aparcado por miedo.
En Radio Faro seguimos de cerca las noticias que transforman nuestra isla
Sintoniza Radio Faro 92.5 www.digitalfarocanarias.com @radiofarosur WhatsApp 685 28 48 48



