La festividad reunió a familias, infancia y comunidad creyente en un día que combinó actividades lúdicas, celebraciones religiosas, procesión, degustación de postres y, en especial, el reparto de cordones bendecidos
Enmarcada en las celebraciones en honor a Nuestra Señora de La Candelaria y San Blas, este miércoles, 3 de febrero, se conmemoró en la Villa de Ingenio el Día de San Blas, desde primeras horas de la mañana.
La programación comenzó con actividades infantiles, que incluyeron animación, hinchables y talleres. A lo largo de la mañana se celebraron además dos Eucaristías, a las 10:00 y a las 12:00 horas, que culminaron con la tradicional entrega de los cordones de San Blas.

Ya por la tarde tuvo lugar la Eucaristía Solemne presidida por el sacerdote Pedro Luis Martínez Rodríguez y acompañada musicalmente por el grupo Los Cochineros. Durante su homilía, y dando paso a su reflexión, el sacerdote recordó que San Blas es conocido como protector de quienes padecen enfermedades de la garganta pero, más que en el sentido físico de la enfermedad, invitó a reflexionar sobre un mal más profundo. En este sentido, subrayó el valor simbólico de las palabras y las enfermedades de garganta que producen ya que “las palabras a veces hieren, maldicen, critican, murmuran, mienten; es un mal de garganta que tiene el mundo y que es difícil de curar”. En su mensaje, pidió la intercesión del santo para que “solo tengamos palabras de amor hacia los demás, de entendimiento, sencillez, humildad y sensatez, porque solo así cambiaremos el mundo. Solo podemos combatir la maldad y la violencia amando,” concluyó.
A continuación, se procedió a la bendición de los cordones y de los niños y niñas presentes en la celebración. Ya, tras la misa, salieron en procesión las imágenes de San Blas, San José y la Virgen de La Candelaria por las calles de la zona, acompañadas musicalmente por la Banda de la Sociedad Musical Villa de Ingenio.
A la finalización de la procesión tuvo lugar una degustación de postres caseros, elaborados por la Asociación de Caladoras de la Villa de Ingenio y por vecinas del municipio. Durante este encuentro se repartió una amplia variedad de dulces tradicionales, entre ellos queques y rosquillas de distintos sabores, tortillas de carnaval, truchas de batata, bollitos de anís, bolitas de coco, mantecados, palmeritas, almendras garapiñadas y bocadillos de chorizo. A esta oferta se sumaron diversos pastelitos elaborados por el alumnado de los PFAE que se imparten en la Fundación para la Promoción del Empleo de Ingenio, todo ello acompañado de chocolate caliente, poniendo un broche dulce a la jornada que dio paso a la solidaridad con la proyección del documental “Gambia, puerta de salida hacia…”.



