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Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote salen a la calle por una educación digna, inclusiva y con apoyos reales

Ayer, 1 4 de junio, cientos de familias, alumnado, docentes, asociaciones y ciudadanía se movilizaron simultáneamente en Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote para exigir una educación pública digna, inclusiva y con los recursos necesarios para garantizar los derechos de todo el alumnado.

La movilización nace del cansancio y la indignación de quienes llevan años denunciando la falta de apoyos en los centros educativos, la escasez de profesionales especializados, las barreras que siguen encontrando los niños y niñas con discapacidad y la ausencia de medidas eficaces que hagan realidad el derecho a una educación inclusiva.

Las familias hemos dicho basta.

Ya no estamos dispuestas a seguir tolerando situaciones de discriminación, exclusión y vulneración de derechos dentro del sistema educativo. No podemos seguir permitiendo que la falta de recursos se convierta en una excusa para apartar al alumnado más vulnerable o limitar sus oportunidades de aprendizaje y participación.

Por ello, desde las calles de las cuatro islas exigimos a la Consejería de Educación, dirigida por Poli Suárez, que abandone de una vez sus políticas de segregación y discriminación hacia el alumnado con discapacidad y necesidades específicas de apoyo educativo.

No se puede hablar de inclusión mientras se siguen promoviendo modelos que separan al alumnado por razón de discapacidad. No se puede defender la igualdad mientras continúan abriéndose recursos segregados en lugar de dotar a los centros ordinarios de los apoyos humanos y materiales necesarios para atender a todo el alumnado en igualdad de condiciones.

La inclusión no consiste en crear espacios separados para quienes tienen más necesidades de apoyo. La inclusión consiste en garantizar que todos los alumnos y alumnas puedan aprender, participar y pertenecer juntos, con los recursos que necesiten.

Por ello exigimos:

Más profesorado de apoyo dentro de las aulas.

Más PT y AL.

Más orientadores.

Más auxiliares educativos y sanitarios.

 

Formación especializada y continua para todo el personal educativo.

Infraestructuras plenamente accesibles.

Ratios adecuadas.

Plantillas estables.

Una inspección educativa que garantice los derechos del alumnado.

Recursos suficientes para todas las etapas educativas.

Las familias no estamos pidiendo privilegios. Estamos exigiendo derechos.

Ayer quedó claro en las calles de Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote que la comunidad educativa ya no está dispuesta a seguir mirando hacia otro lado mientras se vulneran derechos fundamentales.

Porque ningún niño sobra.

Porque todos los niños y niñas tienen derecho a una educación digna. Porque la discapacidad no puede seguir siendo motivo de segregación. Porque sin recursos no hay inclusión.

INCLUSIÓN REAL YA.

NO MÁS SEGREGACIÓN.

NO MÁS DISCRIMINACIÓN.

LOS DERECHOS NO SE RECORTAN.

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