Maspalomas Arena: 25 millones, 5.000 espectadores y, tres años después, unas simples bombillas LED
Continuamos nuestro recorrido por “Marco Aurelio y el municipio que iba a ser”, ese San Bartolomé de Tirajana extraordinario que, capítulo a capítulo, va tomando forma ante nuestros ojos. Ya hemos encontrado dos auditorios, varias ediciones soñadas de los Premios Goya y hasta un cerebro digital con más de sesenta cámaras de videovigilancia.
Pero nos faltaba deporte.
Y Marco Aurelio Pérez también tenía solución para eso. Nada de pequeñas reformas, nada de mejorar simplemente el viejo pabellón de San Fernando ni de cambiar cuatro cosas. En septiembre de 2023, recién comenzada la legislatura, el alcalde presentó uno de esos proyectos capaces de convertir cualquier presentación municipal en una superproducción: el Maspalomas Arena, el megaproyecto del nuevo pabellón en San Fernando.
https://www.canarias7.es/canarias/gran-canaria/san-bartolome-invertira-millones-maspalomas-arena-5000-20230924000927-nt.html
Un gran recinto deportivo y cultural, con una inversión anunciada de alrededor de 25 millones de euros, capacidad para al menos 5.000 espectadores, eventos deportivos nacionales e internacionales, conciertos, espectáculos, aparcamientos y vocación de convertirse en un referente arquitectónico.
Y para levantar semejante monumento al futuro había que hacer sitio.
El elegido era precisamente el lugar que ocupa actualmente el Pabellón Víctor Miranda de San Fernando, cuya demolición estaba contemplada para dejar paso al nuevo recinto.
El viejo pabellón tenía los días contados. O eso parecía…
DE 5.000 ESPECTADORES A UNAS LUMINARIAS LED
Han pasado tres años y, en septiembre de 2026, el Pabellón Víctor Miranda volvió a ser noticia. Después de aquel anuncio, uno podía imaginar que finalmente habían llegado las excavadoras, que comenzaba la demolición, que se presentaba el proyecto definitivo o que los primeros 5.000 espectadores podían empezar a buscar asiento.
Pues no. La noticia del pasado 18 de septiembre de 2026,era bastante más luminosa.
El Ayuntamiento había sustituido las luminarias del Pabellón Víctor Miranda.
El mismo edificio que tres años antes (2023) aparecía condenado a desaparecer para dejar paso a un espectacular Arena de 25 millones de euros recibió tres años después (2026) simplemente nuevas luminarias LED y trabajos de limpieza de la estructura metálica de su cubierta.
Hay que reconocer que la evolución del proyecto resulta fascinante…
2023: demoler el pabellón y levantar un Maspalomas Arena de 25 millones para 5.000 espectadores.
2026: el Víctor Miranda sigue allí. Eso sí, ahora se ve mejor.
Entre ambos extremos deben encontrarse, suponemos, los 5.000 espectadores.
EL PABELLÓN QUE IBA A MORIR Y AHORA AHORRA ELECTRICIDAD
La actuación tiene, por supuesto, aspectos positivos. Según destacó el propio Ayuntamiento, las nuevas luminarias ofrecen mayor calidad, mayor eficiencia y aproximadamente un 37 % de ahorro energético respecto al sistema anterior.
Magnífico.
El Ayuntamiento destaca un ahorro energético aproximado del 37 %. Una magnífica noticia para el Víctor Miranda: si algún día llegan las excavadoras para construir el Maspalomas Arena, al menos podrán demolerlo con la luz apagada.
La cuestión interesante, sin embargo, no está en las luces sino en aquello que debían iluminar. Porque mientras el Ayuntamiento invierte en mejorar el edificio existente, continúa pendiente conocer qué ha sucedido con aquel gran Maspalomas Arena que debía precisamente sustituirlo.
El Maspalomas Arena sigue sin aparecer. El Víctor Miranda, en cambio, brilla más que nunca.
Y no estamos hablando de una ocurrencia pronunciada durante un café. En septiembre de 2023 se presentó públicamente un recinto para al menos 5.000 espectadores y una inversión aproximada de 25 millones de euros. Además, el proyecto no desapareció inmediatamente del discurso político: todavía en febrero de 2025 Marco Aurelio Pérez incluía el Maspalomas Arena entre las grandes actuaciones con las que dibujaba el futuro del municipio.
Por eso, tres años después del anuncio, sería razonable conocer algo bastante menos espectacular que un render, pero mucho más útil: en qué situación real se encuentra el proyecto.
Si sigue adelante, estupendo. Bastaría explicar qué pasos se han dado, cuál es su financiación, qué calendario se maneja y cuándo se pretende ejecutar. Y si ya no sigue adelante en los términos anunciados en 2023, tampoco pasa nada por decirlo.
Los proyectos pueden cambiar.
Lo curioso es que cambien y solo nos enteremos cuando encienden las luces.
EL MASPALOMAS ARENA MÁS SOSTENIBLE DEL MUNDO
Mientras llega esa explicación, podemos celebrar al menos una transformación tecnológica importante.
El Maspalomas Arena todavía no tiene 5.000 espectadores, conciertos, competiciones internacionales ni el gran recinto arquitectónico anunciado. Tampoco ha sustituido al Víctor Miranda.
Pero tenemos LED.
Puede parecer un descenso considerable de expectativas desde aquellos 25 millones de euros, aunque tampoco debemos ser injustos. En 2023 hablábamos de un referente arquitectónico para Canarias y en 2026 podemos hablar de eficiencia energética.
Roma tampoco se construyó en un día.
Y aquí aparece precisamente el problema que se repite en esta serie. No se trata de criticar que se mejore el Víctor Miranda. Todo lo contrario: si un pabellón municipal necesita mejor iluminación, mantenimiento o una cubierta en mejores condiciones, perfecto.
El problema surge cuando el presente y el futuro anunciado empiezan a contar historias diferentes.
Porque si el Víctor Miranda tiene por delante suficiente vida útil como para seguir recibiendo inversiones y mejoras, quizá convendría explicar qué significa eso para el Maspalomas Arena. Y si continúa prevista su demolición, también sería interesante saber por qué seguimos actuando sobre un edificio cuyo destino final, según aquel gran anuncio de 2023, era desaparecer.
No es incompatible invertir en un inmueble mientras se tramita su sustitución. Pero después de tres años, la ausencia de una explicación sobre el Arena convierte hasta unas luminarias LED en una actualización involuntaria sobre el estado del proyecto.
Y la actualización, de momento, es sencilla:
el Víctor Miranda sigue ahí.
TRES AÑOS VIAJANDO POR EL POWERPOINT
El Maspalomas Arena encaja casi perfectamente en nuestra colección del San Bartolomé de Tirajana que iba a ser.
El Tablero tendría su auditorio. Castillo del Romeral tendría otro. Maspalomas aspiraba a los Goya. Tendríamos un cerebro digital con más de sesenta ojos electrónicos. Y San Fernando contemplaría cómo su antiguo pabellón desaparecía para dar paso a un gran recinto con capacidad para 5.000 espectadores.
Hay que reconocer que aquel municipio era espectacular.
El problema aparece cuando cerramos el PowerPoint.
Porque tres años después el Víctor Miranda continúa exactamente en el lugar donde debía levantarse el Maspalomas Arena. Tan allí está que el Ayuntamiento acaba de invertir en mejorar su iluminación.
Y eso convierte una actuación municipal aparentemente rutinaria en una magnífica oportunidad para que Marco Aurelio Pérez actualice uno de los grandes proyectos con los que comenzó su mandato.
No necesitamos otro render, otra presentación ni una nueva fotografía señalando hacia el futuro. Tres años después, necesitamos algo bastante menos espectacular: saber qué fue de aquel Maspalomas Arena.
Porque la evolución del proyecto cabe perfectamente en dos líneas:
2023: Maspalomas Arena. 25 millones de euros. 5.000 espectadores. Un nuevo referente arquitectónico.
2026: el Víctor Miranda sigue en pie. Le han cambiado las bombillas.
Al menos ahora podremos seguir esperando con buena iluminación.
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