San Bartolomé de Tirajana, a 29 de octubre – El grupo municipal socialista ha reclamado este jueves, durante el pleno ordinario del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana, garantías para las familias ante la posibilidad de que las obras de rehabilitación del cementerio de Pedrazo implicaran el traslado de restos mortales. La concejala Clara Inés Martel trasladó la preocupación por el deterioro de determinados nichos y pidió al gobierno municipal que aclarara las actuaciones previstas, sus motivos y las alternativas existentes para conservar las sepulturas originales de este espacio de gran valor histórico y sentimental para el municipio.

El cementerio de Pedrazo forma parte de la memoria colectiva del municipio y alberga los restos de varias generaciones de vecinos. Ante las informaciones sobre posibles intervenciones en algunos de sus nichos, Martel defendió la necesidad de abordar cualquier actuación con especial sensibilidad y respeto hacia las familias, sin dejar de atender las condiciones de seguridad y conservación de las instalaciones.
La edil socialista solicitó que, antes de proceder a cualquier traslado de restos mortales, se dieran a conocer los informes técnicos que justificaran esa decisión y se estudiaran todas las posibilidades de rehabilitación o consolidación de las estructuras deterioradas. El objetivo era mantener los restos en sus ubicaciones originales siempre que las condiciones técnicas y de seguridad lo permitieran.
También insistió en que las familias afectadas debían recibir información clara y con suficiente antelación sobre las obras previstas, los motivos que las justificaran y las posibles alternativas. Desde el PSOE defendieron que la conservación de Pedrazo no podía limitarse al mantenimiento de unas instalaciones municipales, sino que debía contemplar también la protección del patrimonio histórico, la memoria de quienes allí descansaban y el respeto a sus familiares.
La defensa de los derechos de las personas más vulnerables también tuvo espacio en el pleno a través de una moción presentada por el grupo municipal socialista, encabezado por su portavoz, Conchi Narváez, para garantizar el acceso al padrón municipal de las personas sin hogar o en situación de exclusión residencial. La iniciativa planteó la necesidad de evitar que la falta de una vivienda convencional se convirtiera en un obstáculo para acreditar la residencia en el municipio y acceder a servicios esenciales como la sanidad, las prestaciones sociales o la escolarización.
La propuesta socialista reclamó la elaboración de un protocolo municipal específico que estableciera procedimientos claros para facilitar estas inscripciones, incluida la utilización de domicilios de referencia en los casos previstos por la normativa. También solicitó una mayor coordinación entre los Servicios Sociales, el departamento responsable del padrón y las entidades sociales que trabajaban con personas en situación de vulnerabilidad, así como información accesible y una tramitación de las solicitudes dentro de los plazos legales. Narváez defendió así la necesidad de que el Ayuntamiento eliminara las barreras administrativas que dificultaban el ejercicio de derechos básicos.
En otro punto, Clara Inés Martel, volvió a pedir explicaciones sobre la limitación a seis meses de los contratos realizados a través de las bolsas de reserva derivadas de los procesos de estabilización. La concejala recordó que el grupo municipal socialista había solicitado información por escrito al departamento de Recursos Humanos el pasado 18 de septiembre sin haber recibido respuesta.
Martel cuestionó qué disposición legal o apartado de las bases justificaba esa duración y por qué no se recurría a otras modalidades de contratación temporal para cubrir necesidades que se prolongaban en el tiempo. Puso como ejemplo las escuelas infantiles municipales, donde existían puestos cuyos titulares se encontraban de baja o se habían jubilado, y pidió que se aclararan los criterios utilizados por el Ayuntamiento para cubrir esas sustituciones y vacantes.
La falta de publicidad en las marquesinas de guaguas y los paneles informativos municipales centró la intervención del concejal Bartolomé Acosta. El edil recordó que desde el pasado 24 de septiembre se había retirado la publicidad de estos soportes tras el vencimiento de la concesión y lamentó que permanecieran vacíos, privando al municipio de uno de sus principales espacios de comunicación en la vía pública.
Acosta advirtió de que esta situación no solo afectaba a los ingresos asociados a la explotación publicitaria, sino también a la difusión de las actividades organizadas por el propio Ayuntamiento. El Carnaval Internacional de Maspalomas, las fiestas de fin de año, las actividades culturales y deportivas o las iniciativas de la Universidad Popular y la Universidad de Verano perdían así visibilidad entre los residentes y los millones de turistas que visitaban cada año el municipio. El concejal reclamó al gobierno local que concretara las medidas previstas para recuperar estos espacios y evitar que las paradas de guagua continuaran ofreciendo una imagen de abandono en un destino turístico de la importancia de Maspalomas.
Los problemas de aparcamiento en el entorno del Centro de Salud de Maspalomas también llegaron al pleno de la mano de la concejala Nélida García, quien solicitó información sobre el estado de las obras de instalación de placas fotovoltaicas y la fecha prevista para su finalización.
García advirtió de las dificultades que estaban ocasionando estos trabajos a los vecinos y usuarios de la zona, especialmente por la reducción de plazas de estacionamiento en un espacio que daba servicio tanto al centro sanitario como al tanatorio próximo. La edil pidió conocer el número exacto de plazas afectadas, las medidas previstas para reducir las molestias mientras continuaran las obras y si existía alguna alternativa para compensar los aparcamientos que pudieran perderse de manera definitiva.



