Skip to main content

Gran Canaria resalta sus 1.100 yacimientos, de las mayores densidades de España, en el Día Internacional de Monumentos y Sitios

  • El Cabildo invita a recorrer virtualmente los principales yacimiento y tras la alarma acudir a impregnare de su magia
  • Además, atesora 10.000 bienes etnográficos, también una de las mayores densidades por kilómetro cuadrado del país
  • Durante el confinamiento se puede disfrutar del patrimonio histórico en la web grancanariapatrimonio.com y los perfiles “Es todo tuyo”

Las Palmas de Gran Canaria, 18 de abril de 2020.- Gran Canaria alberga en su geografía nada menos que 1.100 yacimientos arqueológicos, herencia directa de la antigua población isleña, y 10.000 bienes etnográfica, tesoros que representan una de las mayores densidades por kilómetro cuadrado de España que merecen ser resaltados con motivo del Día Internacional de Museos y Sitios y que el Cabildo invita a recorrer en la web www.grancanariapatrimonio.com en tanto pasa el confinamiento para poder impregnarse de su magia de manera presencial tras el estado de alarma.

Los aborígenes aprendieron a vivir de manera aislada durante cientos de años y sus vestigios son de un valor tal que, el pasado año, más del diez por ciento de la isla fue declarado Patrimonio Mundial con la cueva de Risco Caído como eje de un paisaje cultural que abarca lugares sagrados de toda índole y particularidades como la concentración de más de un millar de triángulos púbicos rupestres, la mayor del mundo.

Además alberga tradiciones milenarias aún vivas, como la trashumancia, la alfarería o el uso de la misma semilla de cebada tras más de mil años, todo salpicado de hermosos estanques cueva, reminiscencias de un lejano pasado que aún guarda secretos.

Los yacimientos arqueológicos no solo son abundantes, en muchos casos espectaculares, y siempre sobrecogedores, sobre todo si el visitante atraviesa las tumbas tumulares de Maipez en Agaete, donde un río de lava fue aprovechado como necrópolis, o Arteara en San Bartolomé de Tirajana, donde un derrumbe acontecido hace cientos de años también acoge tumbas que se presentan en todo su relieve cuando el juego de luz y sombras las hacen resurgir en toda su espectacularidad. Por si fuera poco, en el equinoccio de primavera el primer rayo de sol se adentra en la Tumba del Rey para marcar año tras año el cambio de estación.

Y es que además de abundantes, los yacimientos de Gran Canaria son muy variados a tenor de los usos que tenían en la vida cotidiana de esta población, la única Amazigh que se desarrolló en aislamiento, otro de los valores reconocidos por la Unesco.

Tal como explica el inspector de Patrimonio Histórico de la Institución insular, Javier Velasco, se pueden distinguir vestigios domésticos, funerarios, de almacenamiento, producción y los relativos a las manifestaciones rupestres y  prácticas culturales.

Espacios domésticos

Los yacimientos de tipo doméstico se clasifican en conjuntos de cuevas, sean naturales o artificiales, y en construcciones de superficie. Cuevas naturales sin retocar o de manera muy parcial son, por ejemplo, las del Cabezo en Ingenio o las Cuevas del Barranco de la Guancha en Firgas.

Las cuevas artificiales son más numerosas e incluso presentan pasos y escalones para comunicar espacios, así como silos de almacenamiento y explanadas, de este tipo son las Cuevas de los Huesos o Rosiana en San Bartolomé de Tirajana, el Risco Pintado en Agüimes, Berbique en Agaete, Risco Vicentico y Risco del Canario en Guayadeque o Acusa Seca en Artenara, La Montañeta en Moya o Las Fortalezas en Santa Lucía.

Las construcciones de superficie también son abundantes y sus mayores concentraciones están asociadas a las mejores vegas agrícolas de la época y se encuentran en los Caserones de La Aldea, el conjunto del Agujero-Bocabarranco-La Guancha en Gáldar, Lomo Perera en San Bartolomé de Tirajana y Casillas Canarias en Tirma, Artenara.

Se estima que, en la antigua Gran Canaria, las construcciones de superficie tenían mayor envergadura y relevancia sociopolítica y fueron el germen de lugares como San Juan y San Francisco, también pueden ser admirados en Tufia y Agaete. El Pajar también pudo ser un lugar destacado en la época.

Destacan asentamientos prehispánicos integrados tanto por cuevas como por edificaciones de superficie como los de Caserones, Cendro, La Fortaleza y el conjunto de Gáldar.

Espacios funerarios

El rico mundo funerario de Gran Canaria desvela que en ocasiones estaba muy unido al espacio de los vivos y hasta formaba parte de los conjuntos habitacionales sin distinción entre los espacios en los que vivían o reposaban la muerte, es el caso de los yacimientos del conjunto de La Guancha en Gáldar, Risco de la Sierra y Vicentico en Guayadeque o Temisas.

Aprovechaban los huecos naturales de las cuevas y edificaban una pared exterior de cierre, de este tipo son las Huesas en el Barranco de Guniguada, también estaban las que tenían grandes cavidades como las del Cementerio de los Canarios de Guayadeque, que pueden acoger más de cincuenta individuos.

Las sepulturas en superficies se hacían en enterramientos en cistas o bajo túmulos, ejemplos de ello son las de Lomo Galeón en San Bartolomé de Tirajana o Las Crucecitas en Mogán.

Las construcciones tumulares que forman grandes necrópolis tienen un elevado número de estructuras, un muro periférico que delimita el cementerio, y se aprovechaban los malpaíses para su instalación como son el El Risco, la Necrópolis del Gallego en Telde, aparte de Maipés y Arteara.

Almacenamiento y producción

Otra tipología son los de almacenamiento, generalmente graneros colectivos para almacenar cereal y materias primas, en su interior tenían un revestimiento de pasta blanca para garantizar su conservación. Los situaban en lugares escarpados para su protección, es el caso del Cenobio de Valerón o el Granero del Álamo en Acusa, también el de las Cuevas del Rey en Tejeda, la Cuevas de los Canarios o Cuevas Muchas en Guayadeque.

En los espacios destinados a la producción, por su parte, obtenían sus materias primas por medio de procesos especializados, realizaban utillaje en piedra y también trabajaban para obtener obsidiana mediante la excavación de auténticas minas con galerías de hasta cincuenta metros como las de Montaña de Hogarzales.

Manifestaciones rupestres y religiosas

Gran Canaria es la única isla en la que aparece pintura y labrados en espacios domésticos y se han asociado a prácticas mágico-religiosas, pues los técnicos del Cabildo barajan la hipótesis de que no se trataba solamente de una expresión ornamental, ejemplos de ello son la Cueva Pintada, el Barrio del Hospital o Guayarminas, todos en Gáldar.

Hay yacimientos que presentan abundancia de triángulos y a veces llegan a cubrir buena parte de las paredes de la cavidad, sucede en las Cuevas de los Candiles, la de Caballero, de la Paja o Risco Caído, todas en Artenara, también son ejemplo Barranco de Silva y Cueva de los Papeles en Telde, así como las Cuevas de Lezcano en Teror o Bentayga en Tejeda.

Algunos yacimientos se han relacionado con el mundo de la religión con elementos ligados a las observaciones astronómicas para el control del tiempo, ejemplos son Las Torreta del Alto del Coronadero en San Bartolomé de Tirajana o La Cima de la Montaña de Hogarzales en La Aldea.

El departamento de Patrimonio Histórico del Cabildo programa cada día dinámicas virtuales en sus perfiles de redes sociales ‘Es todo tuyo’, entre ellos los vídeos de su canal de Youtube, y además el público puede conocer mejor toda esta riqueza en el portal www.grancanariapatrimonio.com, una ocasión para conocer mejor el patrimonio histórico de Gran Canaria en este Día Internacional de los Monumentos y Sitios.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »