Primero Canarias advierte que la aplicación automática de este acuerdo comercial perjudicará gravemente al sector primario, a la soberanía alimentaria y a la economía del archipiélago.
El Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea (UE) y los países del Mercado Común del Sur (Mercosur) puede tener graves consecuencias para la economía de Canarias si no se adoptan salvaguardas específicas que modulen su aplicación en nuestro archipiélago. Municipalistas Primero Canarias, el partido formado por los alcaldes, dirigentes y militantes del nacionalismo progresista de las islas, advierte de los perjuicios que la entrada generalizada de productos agroalimentarios procedentes de Sudamérica puede ocasionar en territorios frágiles y aislados como el nuestro y pide a las autoridades españolas y europeas que se adopten medidas urgentes y concretas para proteger a Canarias de esos efectos indeseados.
Los municipalistas señalan que los productos de Mercosur, al estar elaborados bajo menores exigencias sanitarias, ambientales y laborales que las que regulan al sector primario europeo, producirán una situación de competencia asimétrica que afectará de manera directa a la producción local de todos los países miembros, sujetos a normativas más estrictas. Esta situación será aún peor en las regiones ultraperiféricas como Canarias, que por su lejanía, fragmentación e insularidad deben vencer numerosos obstáculos para que sus producciones agroalimentarias puedan alcanzar los mercados. Las exportaciones de las RUP al continente europeo se verán considerablemente mermadas y con ello desaparecerá la posibilidad de que la agricultura y la ganadería de estos territorios pueda alcanzar suficiente masa crítica como para generar empleo y riqueza, quedando abocada a una existencia testimonial o incluso a su práctica desaparición.
En lugares como Canarias, este abandono del sector primario reducirá las posibilidades de autoabastecimiento y comprometerá cualquier mínima perspectiva de soberanía alimentaria. El aumento de la dependencia del exterior incrementará el precio de los alimentos y de la cesta de la compra. Además, al tratarse de territorios ambientalmente frágiles y aislados, la entrada indiscriminada de productos agrícolas procedentes de Sudamérica podría causar un daño irreversible al delicado equilibrio de los ecosistemas insulares, debido a la más que previsible propagación de plagas. Por otro lado, al no garantizarse la plena equivalencia en los sistemas de control relativos al uso de productos fitosanitarios o medicamentos veterinarios, habrá que tener especial cautela desde el punto de vista de la protección de la salud pública y la seguridad alimentaria.
Primero Canarias entiende que el intercambio de bienes y servicios entre la UE y Mercosur puede generar oportunidades a escala global, pero pone el foco en que sus efectos no son neutros, al tratarse de economías con estructuras productivas muy diferentes, llegando a resultar especialmente adversos para aquellos territorios que, como Canarias, presentan desventajas estructurales permanentes derivadas de la insularidad, la lejanía de los grandes mercados, la fragmentación territorial y la elevada dependencia exterior. Los municipalistas recuerdan que Canarias ostenta el estatus de Región Ultraperiférica (RUP), reconocido en el artículo 349 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, lo que permite adoptar medidas específicas y diferenciadas para compensar sus desventajas, garantizar un desarrollo equilibrado y fomentar su cohesión económica, social y territorial con el resto de la UE.
Sostenibilidad del sector primario
La defensa del sector primario que propone Primero Canarias no responde a planteamientos proteccionistas, sino a la necesidad de preservar un modelo productivo sostenible, generador de empleo local, fijador de población en el territorio y garante de la seguridad alimentaria, especialmente en un contexto de creciente incertidumbre global. Canarias no es autosuficiente en producción agrícola y ganadera y siempre necesitará importar una parte de los alimentos que consume. Resulta, por tanto, imprescindible encontrar un equilibrio adecuado entre la apertura comercial, la protección de las producciones locales viables y la garantía de elevados estándares sanitarios y de calidad, evitando tanto la sobreprotección injustificada como la destrucción del tejido productivo local.
Así, los municipalistas defienden, entre otras medidas, el uso selectivo, proporcionado y técnicamente fundamentado del Arbitrio sobre la Importación y Entrega de Mercancías (AIEM), orientado a proteger producciones locales viables y relevantes para el abastecimiento, evitando distorsiones innecesarias en los precios finales al consumidor. También demandan a las instituciones de Canarias la puesta en marcha de campañas de información y sensibilización, especialmente en materia de consumo de producto local, nutrición, seguridad alimentaria y sostenibilidad del sistema productivo. Estos planteamientos serán promovidos por Primero Canarias, a través de mociones, en todas las instituciones locales e insulares en las que tienen representación.




