Óscar Hernández, Teodoro Sosa, Francisco Atta y Francisco Perera encabezan la delegación municipalista en la protesta celebrada este jueves frente a la Delegación del Gobierno de España en Las Palmas de Gran Canaria.

Municipalistas Primero Canarias, el partido impulsado por los alcaldes, alcaldesas, dirigentes y militantes del nacionalismo progresista, expresó este jueves su total apoyo a las protestas del sector primario de las islas en contra del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur. Una delegación municipalista, con su presidente Óscar Hernández a la cabeza, acompañado del secretario de Sector Primario en la Ejecutiva Nacional, Francisco Perera, el vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria y alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, y el exalcalde de Valsequillo, Francisco Atta, participó en la manifestación convocada por las organizaciones representativas del sector pesquero, agrícola y ganadero de Canarias a las puertas de la Delegación del Gobierno de España en Las Palmas de Gran Canaria.
Para Primero Canarias, el Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea (UE) y los países del Mercado Común del Sur (Mercosur) tendrá graves consecuencias en la economía de Canarias si no se adoptan salvaguardas específicas que modulen su aplicación en las Regiones Ultraperiféricas (RUP). Los productos de Mercosur, al estar elaborados bajo menores exigencias sanitarias, ambientales y laborales que las que regulan al sector primario europeo, producirán una situación de competencia asimétrica que afectará de manera directa a la producción local de todos los países miembros, sujetos a normativas más estrictas.

Esta situación será aún peor en las regiones ultraperiféricas como Canarias, que por su lejanía, fragmentación e insularidad deben vencer numerosos obstáculos para que sus producciones agroalimentarias puedan alcanzar los mercados. Las exportaciones de las RUP al continente europeo se verán considerablemente mermadas y con ello desaparecerá la posibilidad de que la agricultura y la ganadería de estos territorios pueda generar empleo y riqueza, quedando abocada a una existencia testimonial.
En lugares como Canarias, este abandono del sector primario reducirá las posibilidades de autoabastecimiento y comprometerá cualquier mínima perspectiva de soberanía alimentaria. El aumento de la dependencia del exterior incrementará el precio de los alimentos y de la cesta de la compra. Además, al tratarse de territorios ambientalmente frágiles y aislados, la entrada indiscriminada de productos agrícolas procedentes de Sudamérica podría causar un daño irreversible al delicado equilibrio de los ecosistemas insulares, debido a la más que previsible propagación de plagas. Por otro lado, al no garantizarse la plena equivalencia en los sistemas de control relativos al uso de productos fitosanitarios o medicamentos veterinarios, habrá que tener especial cautela desde el punto de vista de la protección de la salud pública y la seguridad alimentaria.



