Se está acercando el momento de finalización de las obras del nuevo Espacio Municipal (el antiguo mercado ) al que será necesario (sugerimos desde Nueva Canarias) ponerle inmediatamente un nombre que lo distingan del anterior y desastroso uso y se vincule con los que pudiera acoger en el futuro. Sin embargo, lo que ha comenzado ya es la pugna por rentabilizar su inauguración.
Desde Nueva Canarias Bc albergamos severas dudas de que se tenga claro en estos momentos cuales son las posibilidades reales que ofrece ese remodelado edificio para recuperar los mas de custro millones de euros que las administraciones públicas han invertido en su ejecución. Nadie está pensando ya en volver al modelo del antiguo mercado de abastos que tan malos resultados produjo y menos observando la evolución de la oferta de este tipo de servicios alimentarios.
Como era exigible, no se elaboró al inicio un concienzudo estudio de viabilidad económica y comercial que justificara la inversión aportada, al igual que tampoco se ponderó serenamente que posibles usos alternativos se pudo dar para que produjera una rentabilidad social, económica y política mayor. Ni tan siquiera tuvieron conciencia cierta de cuanto les iba a costar la obra, ya que casi se ha duplicado el presupuesto inicial anunciado en la legislatura pasada. Solo se pensaba en recrear el modelo del marcado San Miguel de Madrid o el de la Boqueria de Barcelona. La obsesión les impidió tener en cuenta elementos cruciales a considerar para asegurar la viabilidad de este tipo de iniciativas en una localidad pequeña como la nuestra, aunque sea turística. En consecuencia, estamos seguros de que hoy dia no se tiene claro como rentabilizar lo ejecutado, ni como recuperar económica y socialmente la inversión. Dudan si adjudicar toda la potencial actividad económica a una única empresa mediante concesión administrativa, o licitar cada uno de los locales por separado o agrupándolos en lotes etc; Tampoco saben, de seguro, si conviene mantener algún control directo del lugar por parte del Ayuntamiento o trasladar toda la responsabilidad en el control y gestión de la instalación a favor de las empresas adjudicatarias. Menudo marrón. Esto si que es un trullo gordo para la actual Corporación, dado que esta aún viva en la
memoria de todos la desastrosa experiencia de gestión que fue la vida de la antigua instalación.
Desde Nueva Canarias y de corazón deseamos que la iniciativa salga adelante, que las expectativas mas optimistas se cumplan. Pero.. ¿tiene nuestro municipio la capacidad de convocatoria y consumo que exige una instalación de estas características?. ¿Hay clientela suficiente en la isla con la que hacer rentables las instalaciones de ocio, servicios y gastronomía aquí pretendidas? Pensamos que con los extranjeros no se puede echar mucha cuenta dado que por lo corto de sus estancias en nuestra zona turística (6 ó 7 dias de promedio) y la previsible escasa colaboración de los hoteleros difícilmente tendrán tiempo de conocer, valorar la oferta y repetir . Eso exige muchos recursos en la promoción permanente con visitantes tan efímeros.
Con los residentes, habrá que tener una gran capacidad de convocatoria, una oferta amplia, atractiva y en permanente renovación para asegurar la repetición de estos, obviando además la competencia de otros enclaves similares en el entorno de Campo Internacional y en las otras localidades. Recordemos que las experiencias desarrolladas hasta ahora en Las Palmas ciudad no han sido exitosa, ¡por cierto!.
De todas formas ya hay políticos buscándose un lugar en la foto el dia de su inauguración cerca de las elecciones y no dedican atención a garantizar la seguridad del edificio el dia después hasta que se resuelvan los muchos dilemas que quedan por resolver.
Los mas viejos del lugar, aún recuerdan algo parecido en la década de los ochenta del siglo pasado. Se inauguró la Casa de la Cultura de San Fernando en 1986 y hubo que esperar cuatro años mas para que abriera sus puertas al uso y disfrute de los vecinos.
Desde Nueva Canarias Bc hacemos una reflexión de fondo: nuestro municipio -San Bartolomé de Tirajana- no podrá crecer, modernizarse ni optimizar las oportunidades que de tiempo en tiempo se le ofrecen si la clase política y la ciudadanía no se sientan juntas a imaginar el futuro que desean para todos y todas, ordenar las prioridades y asumir su ejecución en un plan de trabajo y objetivos a medio y largo plazo y sin que se vea condicionado por el personalismo de quien gane las elecciones en cada legislatura. Lo que está ocurriendo ahora mismo con los distintos gobiernos municipales es el mas flagrante ejercicio de irresponsabilidad, de inmadurez y de miopía que podemos imaginar. Aceptar que seguimos siendo un pueblito de la periferia del mundo dotado de gobernantes de pocas luces y mucho ego personal es una carga con la que tendremos que seguir conviviendo hasta que abramos bien los ojos y pensemos como comunidad
La Ejecutiva Local de NC.



