La situación en Arteara se mantiene estable en estos momentos, aunque con vigilancia permanente ante la previsión de que la presa de Fataga pueda rebosar a lo largo de esta noche si continúa entrando agua o si vuelven a registrarse lluvias en la zona.
Según la información trasladada desde el propio lugar, a la presa de Fataga le quedaría aproximadamente un metro y medio para alcanzar el nivel de rebose, por lo que se calcula que ese escenario podría producirse durante la noche, o incluso antes en caso de que la lluvia reaparezca con intensidad.
Pese a la preocupación lógica entre los residentes, el mensaje que se traslada desde Arteara es de tranquilidad y control de la situación. Los vecinos conocen bien este tipo de episodios, ya que se han vivido en otras ocasiones, y saben que cuando la presa rebosa, además del agua que sale por el rebosadero, también aumenta el caudal del barranco aguas abajo, lo que puede provocar que parte del vecindario quede temporalmente incomunicado.
Sin embargo, se insiste en que no se espera una situación grave. Los vecinos han sido avisados con antelación, están preparados y muchos ya han tomado precauciones, como dejar los vehículos fuera de la zona susceptible de quedar aislada para poder moverse a pie si fuese necesario.
En estos momentos, el punto de seguimiento se sitúa en el entorno del cruce y la plaza de Arteara, donde la situación es de relativa normalidad. No está pasando agua de forma significativa, apenas se aprecia un pequeño hilo, mientras otra parte del caudal se estaría filtrando bajo tierra y circulando por debajo, lo que permite por ahora transitar con normalidad.
Otro de los aspectos que se ha querido subrayar es que la GC-60, la carretera que discurre junto a Arteara, no se vería afectada en principio por esta situación, por lo que no se prevén incidencias directas en esa vía a causa del eventual rebose de la presa.
Con todo, la evolución de las próximas horas será clave. La vigilancia se mantiene activa y cualquier cambio en el comportamiento de la presa o del barranco podría modificar el escenario actual.
Por el momento, en Arteara predomina la calma, la prevención y la espera, con la vista puesta en una noche que será decisiva para comprobar si finalmente la presa de Fataga termina rebosando.
Seguiremos informando.



