El vicepresidente Augusto Hidalgo y el alcalde de Tejeda, Juan Francisco Perera, supervisan el inicio de las obras para crear un paso alternativo para los vecinos de La Culata
La Consejería de Obras Públicas prevé un desembolso de más de cuatro millones de euros para solventar los desperfectos ocasionados por la borrasca en una decena de carreteras de la red insular
Gran Canaria, 23 de marzo de 2026. La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda del Cabildo de Gran Canaria, que dirige el vicepresidente Augusto Hidalgo, está tramitando ya cuatro obras de emergencia para actuar sobre las carreteras más afectadas por la borrasca Therese, que sigue incidiendo sobre la isla tras cuatro días de alerta. Los técnicos de Obras Públicas estiman que será necesario un desembolso de más de cuatro millones de euros para poder devolver a las localidades más perjudicadas la movilidad perdida a causa de los derrumbes y descalces sufridos en varias vías de la Cumbre de la isla.

Las carreteras más dañadas y sobre las que se va a actuar de manera inmediata con obras de emergencia son la GC-608, acceso a La Culata (Tejeda); la GC-60, entre Timagada y Ayacata (Tejeda); la GC-400, Ariñez (San Mateo); y la GC-550, Temisas (Agüimes). Estas cuatro carreteras permanecen cerradas al tráfico por seguridad de los usuarios, al igual que otras seis carretas de la red insular, en las cumbres y las presas. De esas seis carreteras cerradas, la GC-210, Artenara-Tejeda y la GC-231, acceso a El Sao (Agaete), necesitan trabajos de limpieza para despejarlas de tierra y piedras. De manera preventiva, por riesgo de desprendimientos, están cerrados en la GC-200 los accesos a Tirma y al Mirador del Balcón; y la GC-606, El Carrizal de Tejeda. Y por inundación del pavimento también se han cerrado las carreteras GC-210, La Aldea-Artenara, ya que las presas de La Aldea han estado desaguando y el cauce atraviesa la vía, y la GC-505, entre Las Crucitas y Cercados de Espino (Mogán), al verse afectada por el agua que corre por el Barranco de Arguineguïn.
El vicepresidente Augusto Hidalgo ha realizado hoy un recorrido a las distintas actuaciones de emergencia que ya se han puesto en marcha en las carreteras de la cumbre y ha informado al alcalde de Tejeda, Juan Francisco Perera, que se está habilitando un paso alternativo a través de una finca particular junto al tramo de la GC-608 que colapsó la noche del sábado, para permitir el paso controlado de los residentes con sus vehículos, mientras se ejecutan las obras para reconstruir el muro derribado bajo la carretera.

“La prioridad en este momento es programar las obras necesarias para actuar en las carreteras que están en situación de derrumbe y evitar que ninguna población quede aislada”, explicó Hidalgo, “estas actuaciones requieren de una obra importante que va a durar un tiempo y, por tanto, ahora mismo estamos trabajando en proporcionar un paso provisional y seguro a los vecinos para que no se queden aislados. En el caso de La Culata vamos a intentar hacer un bypass a través de la finca que se encuentra anexa a la carretera, una finca privada pero, por la situación de emergencia, y para no dejar aislada a esta población, lo vamos a efectuar con nuestra maquinaria y después indemnizaremos al propietario de la finca y le reconstruiremos el muro y el acceso”.
En este punto un equipo de la Conservación de la Consejería de Obras Públicas se encuentra habilitando una vía alternativa (bypass) por una finca privada para que los vecinos de La Culata, de forma controlada y coordinada con el ayuntamiento, puedan sacar sus coches hasta la parte de la carretera que no está afectada por el derrumbe. Se espera que este bypass esté plenamente operativo mañana mientras los técnicos de Obras Públicas preparan una actuación de mayor envergadura para reconstruir los 20 metros del muro de contención de la carretera que se llevó por delante el agua el pasado sábado.

Una actuación similar es la que se plantea para el colapso del muro de contención de la GC-550, a la altura de Temisas, unas obras que, por su envergadura, se prolongarán varias semanas. La intención es abrir un paso alternativo según discurren la obra por la misma vía, pero actualmente se restringe la circulación por este punto de la GC-550. Por esta razón, los vecinos que acceden desde Agüimes podrán circular hasta las zonas comprendidas entre Agüimes y Temisas, encontrando el corte en el kilómetro 7,8. La vía alternativa para acceder a Santa Lucía será la GC-65 (carretera de Los Cuchillos), actualmente en fase de limpieza y balizamiento. Se está coordinando con el Ayuntamiento de Santa Lucía la presencia de Policía Local en el cruce entre la GC-65 y la GC-550, para informar del corte.
Otras carreteras que requerirán de obras de emergencia son la GC-400, junto a Ariñez (San Mateo), y la GC-60, junto a Ayacata (Tejeda). En el caso de Ariñez, en la madrugada del sábado se produjo el colapso de un muro que provocó el descalce y posterior derrumbe de parte del pavimento de la carretera a apenas un kilómetro donde ya se estaba actuando de emergencia por otro incidente similar ocurrido en diciembre a causa de la borrasca Emilia.
La última obra de emergencia tendrá lugar en la GC-60, la carretera entre Ayacata y Tejeda, que se vio afectada este fin de semana por la caída de numerosas piedras que causaron daños importantes tanto al pavimento con al vallado de seguridad de la vía, que permanece cerrada por este motivo. Destaca una enorme piedra de cerca de 15 toneladas que cayó sobre la calzada y que tuvo que ser demolida con el uso de maquinaria pesada durante dos días de trabajos.
Mientras se planifican estas obras de mayor envergadura, más de dos centenares de operarios siguen trabajando en la limpieza y saneo de las numerosas carreteras de medianías y cumbre que se han visto afectadas por arrastres de tierra y piedras o por caídas de ramas de árboles debido a los fuertes vientos y lluvias de la borrasca Therese. Por todo ello, y porque las alertas aún siguen en vigor por posibles precipitaciones intensas, desde la Consejería de Obras Públicas se recomienda a la ciudadanía a no circular por las carreteras del interior de la isla si no es estrictamente necesario y hacerlo siempre con las mayores precauciones y siguiendo las indicaciones de las señales y del personal de Obras Públicas o autoridades situadas en las carreteras de la red insular.



