Skip to main content

Rosa Escrig: “Yo no hago teatro, hago activismo cultural”

Rosa Escrig: “Yo no hago teatro, hago activismo cultural”

La dramaturga canaria reivindica con Polígono la memoria de Jinámar, la dignidad de los barrios y la necesidad de que la cultura comunitaria llegue también a los grandes escenarios

La dramaturga canaria Rosa Escrig, fundadora de La Escrig Producciones y autora de Polígono, pasó por los micrófonos de El Batiburrillo tras su paso por los 29º Premios Max, donde la obra fue finalista en la categoría de Mejor Autoría Revelación.

Aunque finalmente el galardón no llegó a Canarias, Escrig reconoció que la nominación ha supuesto un hito para todo el equipo. La autora explicó que siempre había mirado hacia Madrid o la Península como horizonte artístico, pero que fue precisamente al escribir sobre un barrio cercano, Jinámar, cuando el proyecto adquirió una dimensión nacional. “Cuando definitivamente decido pasar de eso y escribir un texto sobre un barrio que está al lado de mi casa, de repente se redimensiona el proyecto”, señaló.

Durante la entrevista, Rosa Escrig destacó el orgullo de haber llevado *Polígono* hasta el Teatro Romano de Mérida, acompañada por buena parte del elenco. La dramaturga subrayó que la historia de Jinámar tiene una dimensión universal, al conectar con la realidad de muchos barrios construidos en las periferias de las grandes ciudades durante los años 70 y 80. También defendió el valor del movimiento vecinal como herramienta para conseguir mejoras y avanzar colectivamente.

La autora explicó que Polígono nació tras un largo proceso de documentación y escucha. En un primer momento, su intención era escribir sobre las niñas madre de los años 90, pero durante la investigación se encontró con la tesis *La Isla Interior*, de Federico González Ramírez, que aborda el origen del barrio de Jinámar. A partir de ahí, comenzó a reunirse con vecinos y vecinas para transformar sus testimonios en una obra de ficción documental.

Escrig fue especialmente crítica al recordar que Jinámar se construyó, según explicó, en un contexto de especulación urbanística y vinculado al desarrollo turístico de Maspalomas Costa Canaria. Denunció que miles de personas quedaron aisladas en un barrio sin servicios básicos, con problemas de agua, luz, transporte, centros educativos o sanitarios.

La dramaturga reconoció que transformar testimonios reales en teatro fue uno de los procesos más difíciles de su carrera, porque no se trataba de inventar libremente, sino de trabajar con la vida y la memoria de otras personas. Sin embargo, aseguró que la respuesta de los vecinos y vecinas ha sido emocionante y que el espectáculo conecta con el público allá donde se representa.

Rosa Escrig también lamentó que, pese al reconocimiento obtenido, Polígono aún no haya pisado algunos de los grandes escenarios de Gran Canaria, como el Teatro Pérez Galdós. A su juicio, sigue existiendo cierto elitismo a la hora de decidir qué historias pueden ocupar determinados espacios culturales.

En la entrevista, la autora recordó además que Polígono fue el primer Drama Walker de Canarias, una coproducción con el Centro Dramático Nacional que convirtió a Jinámar en parte de un proyecto teatral de dimensión estatal. Escrig consideró que este logro no ha tenido la visibilidad institucional que merecía.

Preguntada por el papel del teatro, Rosa Escrig fue clara: “Yo no hago teatro, yo hago activismo cultural”. Para la dramaturga, la creación artística debe servir para contar aquello que no encuentra espacio en otros lugares y para abrir procesos de reflexión colectiva.

La autora también defendió que Canarias necesita contar más sus propias historias desde los barrios, desde las mujeres, desde los colectivos y desde la realidad social. Reclamó que los proyectos comunitarios sean tratados con la misma dignidad profesional que cualquier otra propuesta cultural y criticó que muchas veces se releguen a espacios menores, cuando tienen derecho a estar en grandes teatros.

Rosa Escrig concluyó reivindicando la educación artística y la necesidad de ofrecer a niños y niñas, espacios dignos para desarrollar su creatividad. Comparó la diferencia de trato entre el deporte y las artes escénicas, señalando que mientras muchos niños cuentan con campos de fútbol en buenas condiciones, quienes quieren hacer teatro suelen acabar en espacios precarios y sin recursos técnicos.
En Radio Faro seguimos de cerca las noticias que transforman nuestra isla.
Sintoniza Radio Faro 92.5 www.digitalfarocanarias.com @radiofarosur WhatsApp 685 28 48 48

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »