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El Cabildo transforma la entrada Norte a la capital y lanza un mensaje de concienciación ambiental

 

  • Las Consejería de Política Territorial y Paisaje de la Institución Insular destina 170.000 euros a la regeneración paisajística de la zona de El Atlante y de la subestación del PK 1+500 de la GC-2
  • La subestación luce en su fachada la inscripción ‘Sin CO2’, con la que se incide en la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, para combatir el cambio climático.

Las Palmas de Gran Canaria, 11 de agosto de 2021.- La entrada Norte a la capital grancanaria se renueva, después de que la Consejería de Política Territorial y Paisaje del Cabildo de Gran Canaria haya impulsado la obra que ha transformado el entorno de la zona de El Atlante y los trabajos de renovación de la fachada de la subestación en desuso ubicada en el punto kilométrico 1+500 de la GC-2. Dos iniciativas que han requerido una inversión de 170.000 euros y que forman parte del Proyecto de Regeneración de la GC-2.

 

Inés Miranda, la consejera del área, señala que, con estas obras, “el Cabildo ha regenerado el paisaje del acceso norte a Las Palmas de Gran Canaria y, al mismo tiempo, ha lanzado un mensaje de concienciación a la ciudadanía sobre la necesidad de seguir reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero, para combatir los efectos adversos del cambio climático”.

 

Así, en la intervención que está a punto de terminar en la zona de El Atlante, se ha actuado en las edificaciones próximas al Rincón, ya que estaban muy deterioradas y su integración en el entorno era prácticamente inexistentes. Unas obras que terminarán este mes de agosto y en las que se han invertido 106.462 euros.

 

En concreto, se ha trabajado en la agrupación de viviendas y naves industriales situadas en la ladera frente al mar y con vistas a la escultura El Atlante, así como en varios espacios libres en los que se acumulaba una buena cantidad de escombros. Una intervención que ha consistido en preparar las fachadas y pintarlas con una paleta de colores que mimetizan los tonos de las montañas y la vegetación que les rodean, con objeto de integrarlas en el paisaje.

 

Cabe detallar que, en las naves industriales y algunas viviendas adosadas a esas instalaciones y en casas de tres plantas, las fachadas se han dividido en paños de distintos colores, en un intento de reducir visualmente sus grandes dimensiones y que aparezcan a la vista en proporción con el resto de las edificaciones. Así, mediante el adecuado tratamiento cromático y tras la retirada de vertidos y escombros, se ha minimizado el impacto visual de la zona.

 

 

Regenera y conciencia

 

La intervención que se ha realizado en la subestación transformadora en desuso que se localiza en el punto kilométrico 1+500 de la GC-2, entre el túnel Ingeniero Julio Luengo y el viaducto Ingeniero Julio Molo Zabaleta, ya está culimada y es un hito desde el que el Cabildo de Gran Canaria lanza un mensaje de concienciación ambiental, ese significativo ‘Sin CO2’, a quienes circulan por esta carretera, que es una de las más transitadas de la Isla.

 

Esta edificación suponía un fuerte impacto en el entorno, puesto que no estaba integrada en el paisaje, tanto por su tamaño, su escala y su inusual localización como por el alto grado de deterioro que presentaba su fachada, incluso con la disposición de varios grafitis.

 

La integración paisajística de la subestación se ha logrado con la renovación de la infraestructura y la mejora de su entorno, en el que se han retirado 540 kilos de residuos y vertidos, se ha extendido grava y se han plantado cardones, con un sistema de riego incorporado.  Además, se ha unificado con la ladera en la que se asienta, a través del uso de hormigón proyectado en forma de colada volcánica, y se ha convertido en una única pieza que dialoga con la ciudad y la autovía.

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