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La Marcha Obrera cumple 15 años reclamando trabajo digno, vivienda y paz en Canarias

  • El movimiento obrero reivindica mejoras salariales, acceso a la vivienda y un estatuto de neutralidad para las Islas ante el aumento del gasto militar

La XV Marcha Obrera de Canarias, celebrada bajo el lema “Trabajo, Techo y Paz – Uniendo todas las luchas”, reunió este fin de semana a colectivos sociales, sindicales y ciudadanos para reivindicar los derechos de la clase trabajadora. En su manifiesto, el movimiento exigió empleos dignos, vivienda asequible y una política de paz, denunciando la precariedad laboral, el encarecimiento de la vida y la participación de España en conflictos internacionales.

Una movilización que cumple 15 años

La Marcha Obrera, nacida en 2010 durante la crisis económica posterior al estallido de la burbuja inmobiliaria, celebró su quinceava edición con una fuerte carga simbólica. Los organizadores recordaron que, pese a los discursos sobre la recuperación económica, los problemas de la clase trabajadora en Canarias se han agravado, destacando la desigualdad, los bajos salarios y el aumento del coste de vida.

El manifiesto leído durante el acto subrayó que el sistema actual “no garantiza un trabajo digno ni salarios suficientes para llegar a fin de mes”. Según los datos citados, el 39% de los trabajadores en Canarias cobra por debajo del salario mínimo interprofesional (1.184 euros), y el 60% de las pensiones contributivas no supera esa cifra, lo que refleja una precariedad estructural que impide una vida digna.

Trabajo digno y pensiones justas

Los participantes exigieron un aumento del salario mínimo y de la pensión mínima hasta los 1.400 euros en 14 pagas, reivindicando la necesidad de una redistribución justa de la riqueza generada por la clase trabajadora.

El manifiesto denunció que la riqueza en Canarias “sigue concentrada en unos pocos sectores empresariales, mientras las familias obreras apenas logran cubrir los gastos básicos”. Los portavoces del movimiento insistieron en que la recuperación económica debe traducirse en “empleos estables, sueldos dignos y condiciones laborales que garanticen el bienestar social”.

El derecho a la vivienda como eje de la lucha social

La segunda gran reivindicación de la jornada fue el derecho al techo. La Marcha Obrera denunció que el precio del alquiler ha subido en Canarias un 21% en los últimos cinco años, convirtiendo el acceso a la vivienda en un lujo para gran parte de la población.

El manifiesto acusó al sistema capitalista de “convertir la vivienda en un negocio rentable a costa del pueblo” y reclamó medidas inmediatas, como la construcción de vivienda pública, la expropiación de inmuebles vacíos en manos de bancos y la cesión de suelo público para promover viviendas de protección oficial.

“Queremos que la vivienda deje de ser un bien de mercado y se trate como el derecho que es”, señala el documento, que también denuncia la expulsión de vecinos de barrios tradicionales como La Isleta, Las Torres o Guanarteme por procesos de gentrificación y especulación inmobiliaria.

Una llamada a la paz y la neutralidad de Canarias

El manifiesto también dedicó un bloque a la defensa de la paz, rechazando el aumento del gasto militar y la implicación de España en conflictos bélicos. “Nos dicen que no hay dinero para salarios o vivienda, pero sí para la guerra”, denuncian los organizadores, que recordaron que España destina más de 33 millones de euros anuales al gasto militar.

El movimiento exigió la creación de un Estatuto de Neutralidad para Canarias, que mantenga al Archipiélago “libre de maniobras militares y de cualquier participación en ataques a otros países”. Además, calificaron a la OTAN como “la mayor organización terrorista” y exigieron su salida definitiva del territorio canario.

Memoria obrera y compromiso histórico

El manifiesto conmemoró además tres efemérides relevantes: el 15º aniversario de la Marcha Obrera, los 80 años de la derrota del fascismo en la Segunda Guerra Mundial, y los 50 años de la muerte del dictador Franco. También rindió homenaje a los seis trabajadores portuarios asesinados en 1911 en el Puerto de La Luz, símbolo de la lucha obrera en Canarias.

En su cierre, los organizadores reafirmaron el mensaje histórico del movimiento: “Nada se nos ha regalado. Todos los derechos se han conquistado con unidad y organización”. Bajo la consigna “Solo el pueblo organizado salva al pueblo”, la Marcha Obrera concluyó llamando a mantener la movilización social y a “unir todas las luchas” frente a la desigualdad y la precariedad.

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