Skip to main content

Claudia Álvarez, Miss Grand Las Palmas 2026: “Con esfuerzo todo se consigue… y quiero usar esta plataforma para ayudar a otras mujeres maltratadas”

La recién coronada Miss Grand Las Palmas, Claudia Álvarez Álvarez, visitó los micrófonos de Radio Faro tras su elección el pasado domingo, compartiendo una entrevista cercana y muy personal en la que habló de emociones, sacrificios, disciplina, familia y del mensaje que quiere transmitir desde su nuevo título.

Claudia confesó que al escuchar su nombre como ganadora lo primero que sintió fue una mezcla de ilusión y gratitud. Señaló que es creyente y que su primer pensamiento fue darle “gracias a Dios”, porque sintió que todo el esfuerzo realizado “mereció la pena”. Reconoció que el certamen estuvo muy reñido, con candidatas fuertes, y que el resultado le impactó por la tensión vivida durante toda la noche.

En el plano más emocional, explicó que la primera persona que buscó tras colocarse la corona fue su padre, a quien describió como un apoyo fundamental en este camino. Recordó con cariño que él llegó a emocionarse y llorar al verla cumplir un sueño que llevaba persiguiendo desde niña, aunque también puso en valor el respaldo constante de su madre y de toda su familia.

Más allá del certamen, Claudia se definió como una joven muy familiar y disciplinada: actualmente es estudiante de Medicina, cuida su rutina de entrenamiento, alimentación y planificación diaria, y además disfruta de sus caballos, una de sus pasiones personales. Destacó también su vocación solidaria, asegurando que siempre le ha gustado ayudar a los demás y que, durante su etapa viviendo fuera, participó en labores sociales visitando hospitales infantiles y centros de mayores.

Sobre cómo compagina los estudios con el mundo de los certámenes, explicó que realiza la carrera en modalidad online, ya que inició su formación universitaria en Estados Unidos, en Arizona, y al regresar a Canarias mantuvo sus estudios a distancia para poder cumplir con la exigencia del certamen. Detalló que organiza su agenda de forma estricta, entrenando durante el día y entregando trabajos o conectándose a clases por la noche debido a la diferencia horaria. Recalcó que terminar Medicina es una prioridad absoluta para ella.

La joven relató que se incorporó tarde al certamen, siendo de las últimas candidatas en unirse, y que se impuso el reto de transformar su mejor versión en apenas dos meses. Para Claudia, lo más duro fue la exigencia mental y el perfeccionismo, gestionando días de bajón en los que no sentía que podía dar el 100%. Aun así, sostuvo que aprendió a motivarse y a entender que la constancia también significa seguir adelante incluso cuando un día no sale perfecto.

En contraste, lo más bonito del proceso, según explicó, fue el reencuentro emocional con su familia. Después de haber vivido sola fuera durante años, el certamen le ayudó a fortalecer la comunicación con sus padres y a recuperar vínculos que, inevitablemente, se desgastan cuando se está lejos de la tierra. Relató que desde muy joven tuvo claro que quería estudiar fuera, incluso ingresando en un internado religioso femenino, y que esa experiencia moldeó su independencia desde la adolescencia.

Claudia admitió que el sacrificio principal fue renunciar aparte de su vida social y de su tiempo personal —incluyendo ocio, cenas familiares o actividades con su caballo— para centrarse en dieta, disciplina y preparación. Sobre el entrenamiento, reconoció que no tenía experiencia previa en pasarela, ni siquiera dominaba el estilo de caminar propio de un certamen, y agradeció el apoyo de su director Rodolfo, a quien atribuye gran parte de la guía y el acompañamiento. También destacó el papel de Susana Lucía, quien la entrenó y ayudó a desarrollar su soltura en poco tiempo.

Sobre los nervios del certamen, reveló que su punto más débil fue la oratoria, debido a la presión del momento, aunque se mostró satisfecha por haber dado lo mejor que pudo. En cuanto a las redes sociales, afirmó que hasta ahora ha recibido mucho apoyo y felicitaciones, aunque reconoció que en etapas anteriores de su vida sí vivió críticas que le enseñaron a fortalecerse mentalmente. Explicó que haber pasado su adolescencia fuera la obligó a crear su propia “burbuja” emocional para que las opiniones no la derrumbaran.

En una parte importante de la entrevista, Claudia defendió que estos títulos no se basan solo en apariencia: insistió en que una reina debe tener esencia, valores, voz y preparación, y que la belleza real también es interior. Dijo sentirse orgullosa de representar a Las Palmas y especialmente a Santa Lucía de Tirajana, municipio del que es originaria, destacando la calidez y el carácter acogedor de su gente. Además, contó que ya tuvo un encuentro con el alcalde Francisco García, quien le deseó suerte antes de la coronación y con quien espera reencontrarse próximamente ya con el título.

Uno de los momentos más profundos llegó cuando Claudia expresó qué causa le gustaría visibilizar con esta plataforma: habló abiertamente de haber vivido una situación complicada relacionada con abuso en pareja en su juventud, y afirmó que quiere ser voz para mujeres —también jóvenes— que sufren en silencio y necesitan referencias para atreverse a pedir ayuda. Subrayó que hablarlo y visibilizarlo es necesario para que otras personas no tengan miedo a alzar la voz.

De cara al futuro, Claudia aseguró que su próximo objetivo es prepararse al máximo para el certamen nacional, con la meta clara de llegar al internacional y representar a Canarias. Durante la charla se comentó que el internacional de este año sería en India, y ella reconoció que habrá mucha competencia y que toca esforzarse más que nunca. A nivel personal, también compartió que sueña con formar una familia y que le encantaría especializarse en pediatría, porque siente una conexión especial con los niños.

En el tramo final, dejó varios mensajes personales: reconoció que ha aprendido a superar el miedo a la crítica, dijo que sus padres son sus grandes referentes, y aconsejó a su “Claudia de hace cinco años” no tenerle miedo a los cambios y seguir adelante aunque los planes se rompan. Reveló además que, para relajarse antes de momentos importantes, escucha música clásica, una costumbre que arrastra desde niña. Y como lema vital, se quedó con uno muy claro: ser fiel a uno mismo, a los valores y a las metas, incluso si eso significa no encajar en ciertos lugares.

Claudia cerró animando a otras chicas a perseguir sus sueños, recordando que ella también dudó al principio, pero que con apoyo, trabajo y determinación “todo llega”.

En Radio faro seguimos de cerca las noticias que transforman nuestra isla
Sintoniza Radio Faro 92.5 www.digitalfarocanarias.com @radiofarosur WhatsApp 685 28 48 48

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »