El Cabildo mantiene reuniones de coordinación diarias mientras advierte del riesgo en la cumbre y el aumento de caudales en barrancos
El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, ha informado de la evolución de la situación meteorológica en la isla tras varios días marcados por lluvias intensas y fuertes rachas de viento, subrayando la necesidad de mantener la prudencia ante un episodio que aún no ha finalizado.
Morales explicó que desde el inicio del temporal se están celebrando dos reuniones diarias de coordinación para hacer seguimiento de las incidencias y planificar las actuaciones. Según detalló, se han cumplido las previsiones meteorológicas, con lluvias persistentes y tormentosas y rachas de viento que han alcanzado los 170 kilómetros por hora.
De cara a las próximas horas, el presidente insular advirtió que podría registrarse un nuevo frente durante el mediodía y la tarde, con una dinámica similar a la de jornadas anteriores, afectando especialmente a la cumbre, el sureste y el suroeste de Gran Canaria. Aunque la previsión apunta a una progresiva mejoría a partir del miércoles, con la recuperación de los alisios el jueves, insistió en que “no se puede bajar la guardia”.
En cuanto al balance de daños, Morales señaló que se han registrado numerosas incidencias, especialmente durante la noche, aunque la mayoría están siendo solventadas y se espera que continúen resolviéndose en los próximos días, si bien reconoció que la emergencia tendrá un coste económico significativo.
No obstante, destacó una noticia positiva de gran relevancia para la isla: la entrada de más de 14 millones de metros cúbicos de agua en las presas en apenas tres días, una cifra que no se veía desde hace décadas. Algunas infraestructuras hidráulicas como Vaquero, Candelaria, Las Hoyas, Lugarejo, Mulato o Los Pérez ya están aliviando por coronación, mientras otras como Gambuesa han incrementado notablemente su nivel, Las Niñas se encuentra prácticamente llena, y Chira ha sumado 1,5 millones de metros cúbicos adicionales.
El Cabildo mantiene especial vigilancia en zonas sensibles como el barranco de Agaete, donde se ha producido la rotura de una tubería que afecta al suministro de agua potable, y el barranco de Arguineguín, donde el aumento del caudal podría intensificarse debido al alivio de presas como Las Niñas.
Finalmente, Antonio Morales hizo un llamamiento a la responsabilidad ciudadana, insistiendo en que no se acceda a la cumbre mientras persistan los riesgos: “Se está poniendo en peligro no solo la vida de quienes suben, sino también la de los equipos que trabajan en emergencias”. Asimismo, pidió evitar la difusión de bulos y seguir únicamente la información procedente de canales oficiales y medios de comunicación.
El Cabildo de Gran Canaria continúa trabajando de forma coordinada para garantizar la seguridad y minimizar los efectos de este episodio meteorológico en la isla.



