– El operativo recreó un accidente entre dos practicantes de windsurf para evaluar la capacidad de respuesta de los servicios de rescate.
Un nuevo simulacro de rescate marítimo celebrado este jueves en el Muelle de Arinaga permitió poner a prueba la capacidad de coordinación de una veintena de efectivos de distintos cuerpos de seguridad y emergencias. El ejercicio, que se desarrolla al menos una vez al año, tiene como objetivo entrenar los protocolos de actuación conjunta, reforzar la coordinación entre los diferentes servicios y optimizar la respuesta ante posibles emergencias en el litoral.

El dispositivo implica a efectivos de la Policía Local de Agüimes, Protección Civil, Bomberos del Consorcio de Emergencias de Gran Canaria y el Servicio de Socorrismo y Salvamento de Provital, empresa adjudicataria del servicio preventivo de playas del municipio. El supuesto planteado recreó un accidente entre dos practicantes de windsurf, en el que uno de ellos resultaba herido de gravedad tras la colisión y sufría diversos traumatismos que impedían su regreso a tierra por sus propios medios.

El ejercicio comenzó sobre las 12:00, cuando el socorrista de servicio en la zona del Muelle detectó a la víctima en el agua. Tras alertar al jefe del servicio, se activó el protocolo de emergencias mediante una llamada al Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) 112, encargado de movilizar y coordinar los distintos recursos necesarios para la intervención.

Mientras el socorrista se lanzaba al agua para prestar una primera asistencia, manteniendo en todo momento contacto visual con los afectados, el CECOES activó de forma escalonada a los diferentes servicios de emergencias. En primer lugar acudieron efectivos de la Policía Local y Protección Civil para asegurar la zona de intervención, mientras se movilizaban también los recursos de rescate y asistencia sanitaria. Dada la distancia a la que se encontraba la víctima de la costa, se decidió desplegar una embarcación neumática de salvamento. La zódiac recogió tanto al herido como al socorrista y los trasladó hasta la orilla, donde el personal sanitario realizó una primera valoración e inmovilización antes de proceder al traslado del afectado a un centro hospitalario.



