El alcalde, Marco Aurelio Pérez, pide prudencia y restringe el paso a las personas ajenas a la zona para facilitar los trabajos de emergencia y acondicionamiento de las vías
San Bartolomé de Tirajana comienza a recuperar poco a poco la normalidad tras el paso de la borrasca Therese. El alcalde del municipio, Marco Aurelio Pérez, ha informado de que durante la madrugada de hoy se realizaron varias revisiones en los cauces del barranco de Ayagaures y del barranco de Arguineguín, comprobándose en ambos casos un descenso del nivel del agua.
Esta mejoría ha permitido abrir a primera hora de la mañana el paso a los vecinos y vecinas de la GC-505 y la GC-504, vías que discurren por zonas de barranco y que dan servicio, entre otros puntos, al núcleo de Soria, Filipinas y Cercados de Espino, en el caso de la GC-505, y al entorno de Ayagaures y las distintas propiedades situadas en el fondo del barranco, en el caso de la GC-504.

El alcalde señaló que esta reapertura se ha realizado exclusivamente para restablecer la comunicación de los residentes, manteniéndose la petición expresa de restringir el acceso a todas aquellas personas que no tengan intereses directos en la zona, como fincas, animales o viviendas. Según explicó, esta medida busca facilitar los trabajos de adecuación de las carreteras y garantizar la seguridad de los servicios de emergencia que continúan actuando en el lugar.
Marco Aurelio Pérez destacó también que la ausencia de lluvias durante la noche ha sido determinante para aliviar la situación, ya que ha permitido que los cauces descarguen menos agua hacia los embalses y, en consecuencia, que estos reduzcan también el volumen de desagüe.
Uno de los momentos más delicados de la jornada se registró a partir de la una y cuarto de la madrugada, cuando se produjo la mayor crecida del barranco de Ayagaures. Entre las incidencias más destacadas, el alcalde subrayó la evacuación de una guardería de animales sobre las doce de la noche, una actuación en la que fue necesario trasladar a 25 perros. Para ello se contó con la colaboración del municipio de Mogán, donde los animales han quedado alojados temporalmente.
Además de informar sobre la situación en el municipio, el alcalde lanzó una recomendación extensiva a toda la isla de Gran Canaria. En línea con los avisos trasladados también por el Cabildo, pidió a la ciudadanía que evite por ahora las visitas y excursiones a las zonas de presas y barrancos, a pesar del atractivo paisajístico que presentan tras las lluvias.
Pérez recordó que Gran Canaria ofrecerá en las próximas semanas y meses una imagen especialmente llamativa, con las presas llenas, los barrancos todavía con agua y las laderas más verdes. Sin embargo, insistió en que ahora es prioritario dejar margen para que se desarrollen con normalidad los trabajos de limpieza, reparación y acondicionamiento de las carreteras y de algunos muros e infraestructuras afectados por el temporal.
En ese sentido, el alcalde recomendó aplazar las visitas a estos espacios naturales hasta finales de abril o el mes de mayo, cuando, según indicó, las condiciones serán más adecuadas y seguras para disfrutar de estos entornos sin interferir en la recuperación de la red viaria ni en las labores que todavía siguen en marcha.



