La oposición abandona la sesión ante una “cacicada antidemocrática” por parte del alcalde
tránsfuga Francisco García y el grave deterioro de las garantías democráticas
Desde Nueva Canarias–Bloque Canarista en Santa Lucía de Tirajana denunciamos con absoluta contundencia los hechos ocurridos en el pleno celebrado en el día de hoy, que constituyen un auténtico secuestro institucional del Ayuntamiento y una cacicada antidemocrática sin precedentes recientes en el municipio.
Lo sucedido no puede reducirse a una discrepancia política. Estamos ante un ejercicio de autoritarismo que vulnera los derechos fundamentales de los concejales de la oposición y, con ello, el derecho de la ciudadanía a una representación democrática efectiva. Se ha forzado el desarrollo del pleno en condiciones que quiebran las mínimas garantías de participación, deliberación y control.
La actuación del grupo de gobierno supone un ataque directo al funcionamiento democrático de la institución, al imponer decisiones al margen del respeto debido a las reglas básicas del juego democrático. Se está gobernando desde la imposición, el abuso de poder y el silenciamiento de las voces discrepantes.
Ante esta situación insostenible, la oposición ha abandonado el pleno como acto de protesta y denuncia frente a lo que consideramos una grave degradación institucional. No vamos a ser cómplices de un funcionamiento autoritario que convierte el Ayuntamiento en un espacio cerrado, ajeno al pluralismo político.
Este episodio se enmarca en una dinámica preocupante en la que se están desdibujando los límites entre legalidad y arbitrariedad, utilizando las instituciones públicas para fines partidistas y alterando el normal funcionamiento democrático del municipio.
Desde Nueva Canarias–Bloque Canarista advertimos que no vamos a tolerar este secuestro institucional. Vamos a activar todos los mecanismos políticos, institucionales y legales necesarios para defender los derechos vulnerados y restituir la normalidad democrática en Santa Lucía de Tirajana.
Santa Lucía no merece retroceder a prácticas propias del pasado. La ciudadanía merece instituciones abiertas, transparentes y democráticas, no imposiciones ni atropellos.




Algo que se me escapa no se está haciendo correctamente. Es imposible que nuestro ordenamiento jurídico permita que un interesado tome decisiones sobre un acto o acuerdo que le afecta directamente. Algo se está haciendo mal.