Samuel Henríquez afirmó que “si hoy el Ayuntamiento se ve obligado a anunciar más de dos millones de euros en inversiones urgentes es porque durante toda la legislatura no se hizo absolutamente nada para corregir el grave deterioro operativo, organizativo y material que venían denunciando los propios policías”.
“El gobierno municipal pretende vender ahora una falsa imagen de modernización, cuando la realidad es que esta inversión llega tarde, forzada por las denuncias sindicales, por la presión interna y por los requerimientos realizados por la Inspección de Trabajo y los servicios de prevención”, manifestó.
El portavoz de Primero Canarias recordó que durante estos años los sindicatos policiales denunciaron reiteradamente el estado de las instalaciones policiales, la falta de medios técnicos, el deterioro de vehículos, la ausencia de mantenimiento y la situación de abandono organizativo existente dentro de la Policía Local.
“Lo verdaderamente grave es que el propio Ayuntamiento encargó una evaluación técnica de riesgos laborales que detectó más de un centenar de deficiencias en instalaciones, medios materiales y condiciones de trabajo de la Policía Local. La situación alcanzó tal gravedad que la Inspección de Trabajo concedió únicamente tres meses para subsanar las deficiencias más urgentes y peligrosas”, señaló Henríquez.
Samuel Henríquez calificó además que la gestión de la Seguridad como “una de las peores etapas que ha vivido la Policía Local de San Bartolomé de Tirajana”, denunciando la ausencia total de planificación y la incapacidad para resolver problemas estructurales básicos relacionados con personal, organización interna, operatividad y formación policial.
“Han gobernado a golpe de titulares, fotografías y propaganda institucional en los tres últimos años, mientras la realidad diaria de la Policía Local se deterioraba progresivamente”, denunció.
El concejal criticó además que se “presuma ahora de tecnología y modernización” cuando gran parte de los medios ya existentes se encuentran abandonados o fuera de servicio.
“Hablan ahora de nuevas cámaras, drones y sistemas tecnológicos, pero la realidad es que gran parte de la tecnología ya instalada lleva años averiada, apagada o sin mantenimiento alguno. Las pantallas de visualización de las cámaras de vigilancia instaladas en la propia comisaría llevan años sin funcionar, permaneciendo apagadas permanentemente y convirtiéndose simplemente en adornos dentro de las instalaciones policiales”, manifestó.
“La situación con la unidad de drones refleja perfectamente el nivel de desorganización existente. A pesar de que el Ayuntamiento adquirió drones en la anterior legislatura para dotar a la Policía Local de medios tecnológicos propios, la falta de planificación, mantenimiento, operatividad y formación ha provocado que, en numerosos eventos importantes del municipio, se tenga que recurrir a la unidad de drones de la Policía Local de Telde para poder cubrir servicios de vigilancia y seguridad que deberían prestarse con medios propios de San Bartolomé de Tirajana”, añadió.
“No existe una estructura de mandos estable, organizada y operativa. En numerosas ocasiones son los propios policías más antiguos quienes terminan asumiendo funciones de coordinación y responsabilidad ante la falta de cobertura real de mandos y la desorganización interna existente”.
A ello se suma “las continuas tensiones internas, supuestos conflictos y denuncias por acoso dentro de la escasa cúpula policial”, así como “una organización administrativa extremadamente deficiente que ha terminado generando desigualdades operativas entre unidades y turnos”.
“Actualmente existen turnos claramente sobredimensionados mientras otros permanecen infradotados, obligando continuamente a cubrir servicios mediante horas extraordinarias y mediante el abono de importantes cantidades económicas en productividad y horas extras a determinados mandos policiales, sin que existan resultados estructurales evidentes ni mejoras continuadas en el funcionamiento general del servicio”, señaló.
“La sensación mayoritaria dentro de la plantilla es de cansancio, frustración y absoluto desamparo profesional y una evidente falta de liderazgo ”, añadió.
Samuel Henríquez también denunció la grave situación existente en materia de formación policial y cumplimiento de obligaciones legales básicas.
“Es extremadamente preocupante que desde hace más de un año no se organicen prácticas de tiro periódicas, pese a que la normativa obliga a realizarlas al menos cada seis meses para garantizar la capacitación y seguridad de los agentes que portan armas de fuego”, afirmó.
En relación con los dispositivos TASER, Henríquez recordó que muchos de los equipos adquiridos en la anterior legislatura “se encuentran actualmente sin mantenimiento, sin baterías operativas o directamente fuera de servicio”, denunciando además que “la mayoría de los policías no ha recibido la formación anual obligatoria exigida para el uso de este tipo de dispositivos”.
El portavoz de Primero Canarias también criticó duramente la gestión realizada en materia de recursos humanos dentro de la Policía Local.
“Es incomprensible que uno de los municipios turísticos más importantes de España no haya sido capaz ni siquiera de incorporar correctamente las 30 plazas de Policía Local impulsadas durante la anterior legislatura, de esas 30 plazas apenas se cubrió algo más del 50%, dejando durante años a la Policía Local con una plantilla insuficiente para atender adecuadamente las necesidades reales del municipio”.
A ello se suma, según Henríquez, “el retraso escandaloso” de otras 30 plazas adicionales también impulsadas en el anterior mandato y cuyo proceso selectivo continúa prácticamente paralizado cerca de tres años después, a pesar de las denuncias de su grupo politico.
Desde Primero Canarias consideran que la seguridad pública “no puede gestionarse únicamente a golpe de anuncios de última hora”, reclamando una política seria, planificada y continuada en el tiempo, basada en el refuerzo real de la plantilla, la mejora de la organización interna, la formación obligatoria, el mantenimiento permanente de medios técnicos y unas condiciones laborales dignas para la Policía Local.



