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El alzhéimer, la enfermedad de los silencios: un neurólogo pide más apoyo para las familias

El doctor Azuquahe Pérez, neurólogo del Complejo Hospitalario Universitario Insular Materno-Infantil, explicó en El Batiburrillo, de Radio Faro, cómo reconocer los primeros síntomas del alzhéimer, los avances en su diagnóstico, los tratamientos disponibles y el enorme desgaste que sufren los cuidadores. El especialista participará el 12 de noviembre en una conferencia gratuita en Ingenio, organizada por Marikas Rurales.

Durante la entrevista, el especialista abordó las primeras señales de alerta, las diferencias entre alzhéimer y demencia, el papel de la genética, los avances médicos, la prevención y la necesidad de prestar mayor atención a las personas cuidadoras.

¿Cuándo un olvido deja de ser normal?

El doctor explicó que no todos los despistes indican una enfermedad neurodegenerativa.

Dormir mal, sufrir ansiedad o mantener la atención centrada en otras preocupaciones puede provocar olvidos cotidianos sin que exista un problema de memoria.

La diferencia aparece cuando las dificultades se repiten, aumentan y comienzan a interferir en la vida diaria.

Entre las primeras señales mencionó repetir constantemente preguntas o historias, desorientarse, presentar dificultades con el lenguaje o experimentar cambios de carácter, irritabilidad e inflexibilidad.

También aclaró que el alzhéimer no siempre comienza con pérdidas de memoria.

Su recomendación fue consultar con un profesional cuando los olvidos generen preocupación.

Alzhéimer y demencia no son exactamente lo mismo

Azuquahe Pérez explicó que la demencia es un síndrome clínico caracterizado por el deterioro de funciones cognitivas como la memoria, el lenguaje, el razonamiento o la orientación, hasta afectar a la autonomía de la persona.

El alzhéimer es una enfermedad neurodegenerativa y constituye la causa más frecuente de demencia.

Por tanto, no todas las demencias son alzhéimer, aunque esta enfermedad puede llegar a producirla.

Nuevas pruebas permiten un diagnóstico más preciso

El neurólogo destacó los avances experimentados en los últimos años para diagnosticar el alzhéimer.

Explicó que anteriormente muchos diagnósticos se establecían como probables, después de descartar otras enfermedades mediante análisis y pruebas de imagen.

Actualmente se dispone de pruebas específicas, como el análisis de biomarcadores mediante punción lumbar, que permiten confirmar con mayor precisión la presencia de la enfermedad.

También señaló que se espera ampliar la utilización de análisis de sangre para facilitar estos diagnósticos.

El especialista insistió en la importancia de detectar la enfermedad antes de que la persona pierda su autonomía, porque eso permite planificar los cuidados, solicitar ayudas y, sobre todo, que el propio paciente participe en las decisiones sobre su futuro.

Los tratamientos avanzan, pero todavía no existe una cura

En cuanto a los tratamientos, explicó que los medicamentos tradicionales disponibles buscan aliviar síntomas o ralentizar parcialmente el deterioro, pero no curan la enfermedad.

También se refirió a nuevos fármacos que están mostrando posibilidades de modificar modestamente su evolución.

Sin embargo, pidió prudencia, porque los beneficios observados son limitados y todavía existen cuestiones sobre su aplicación y resultados a largo plazo.

Considera que estos avances representan una esperanza, aunque reconoció que todavía queda mucho camino por recorrer.

¿El alzhéimer es hereditario?

Una de las preguntas que más preocupan a las familias es si tener un padre o una madre con alzhéimer significa que sus hijos también desarrollarán la enfermedad.

El especialista explicó que la inmensa mayoría de los casos no corresponde a una herencia genética determinante.

Las formas hereditarias poco frecuentes representan menos del 1 % de los casos y pueden aparecer a edades tempranas.

En cambio, en el alzhéimer más habitual, tener antecedentes familiares aumenta el riesgo, pero no significa que la persona vaya necesariamente a padecerlo.

También se refirió a variantes genéticas que incrementan la probabilidad de desarrollar la enfermedad sin determinar por sí solas su aparición.

Recordó que la edad es el principal factor de riesgo y que, aunque existen casos en personas jóvenes, la frecuencia aumenta considerablemente en edades avanzadas.

Hasta el 45 % del riesgo de demencia está relacionado con factores modificables

Azuquahe Pérez hizo referencia a investigaciones científicas que identifican factores sobre los que podemos actuar para reducir el riesgo de desarrollar demencia.

Entre ellos mencionó la educación, el tratamiento de los problemas de audición y visión, el control de la tensión arterial, la obesidad, el tabaquismo y el consumo de alcohol.

También destacó la importancia del ejercicio físico y de mantener la mente activa.

Explicó que estas medidas ayudan a fortalecer la capacidad del cerebro para resistir o compensar determinados daños.

No obstante, aclaró que actuar sobre estos factores no garantiza que una persona nunca desarrolle demencia.

Aunque no te reconozcan, puede seguir existiendo un vínculo emocional

Uno de los momentos más humanos de la entrevista llegó cuando Nery Pérez preguntó qué ocurre cuando una madre o un padre deja de reconocer a sus hijos.

El doctor explicó que perder la capacidad de recordar un nombre no significa necesariamente que desaparezcan todos los vínculos emocionales.

En ocasiones, las personas con alzhéimer mantienen reacciones de reconocimiento, sonrisas o respuestas afectivas ante sus seres queridos incluso en fases avanzadas.

También habló del sufrimiento que puede experimentar el paciente durante la evolución de la enfermedad y de episodios de lucidez inesperada.

Ante comportamientos como la agresividad, el miedo, la desorientación o las alucinaciones, recomendó actuar con comprensión, hablar despacio, no forzar respuestas y adaptar el entorno a las necesidades de cada persona.

Advirtió que un exceso de estímulos puede aumentar el malestar y recordó que existen tratamientos para aliviar determinados síntomas conductuales.

El desgaste de los cuidadores, uno de los grandes silencios

El especialista puso especial énfasis en la situación de las familias que asumen durante años el cuidado de una persona con demencia.

Explicó que muchas cuidadoras y cuidadores dedican tantas horas a esta responsabilidad que terminan sufriendo problemas de sueño, agotamiento físico, dificultades de concentración y alteraciones emocionales.

En ocasiones, acuden a las consultas preocupados por sus propios olvidos, cuando estos están relacionados con la sobrecarga que soportan.

Alguien que no puede descansar del cuidado es alguien que no va a poder cuidar bien, advirtió.

También señaló que, según las estimaciones que manejaba, más del 80 % de los costes asociados a la enfermedad recaen en el entorno familiar, dependiendo de cómo se calculen.

Para el neurólogo, esta realidad debe dejar de tratarse como un asunto privado y recibir mayor atención social e institucional.

La enfermedad del silencio es, en realidad, la enfermedad de muchos silencios

Preguntado por el título de la conferencia, Azuquahe Pérez explicó que le parecía especialmente acertado porque el alzhéimer encierra numerosos silencios.

El de los pacientes que tienen dificultades para comunicar lo que sienten.

El de las familias que no saben cómo afrontar el diagnóstico.

Y el de quienes cuidan durante años sin disponer siempre del apoyo, los recursos o el descanso que necesitan.

Considera necesario hablar más sobre las consecuencias económicas, físicas y emocionales de la enfermedad.

El neurólogo aconsejó a las familias que acaban de recibir un diagnóstico que se dejen ayudar, que contacten con asociaciones de pacientes y que busquen información para afrontar las dificultades cotidianas.

También insistió en organizar los aspectos personales y asistenciales desde las primeras fases, cuando la persona afectada todavía puede tomar decisiones sobre su futuro.

Conferencia gratuita el 12 de noviembre en Ingenio

El doctor Azuquahe Pérez participará en la conferencia Alzheimer y demencia: la enfermedad del silencio, organizada por el colectivo Marikas Rurales, con la colaboración del Ayuntamiento de Ingenio.

El encuentro se celebrará el 12 de noviembre de 2026, a las 19:00 horas, en el Teatro Federico García Lorca de Ingenio, con entrada gratuita.

Durante la charla se abordarán los síntomas, el diagnóstico, los tratamientos, las posibilidades de prevención y las dificultades del día a día de pacientes y familiares.

El especialista destacó la importancia de estos encuentros para resolver dudas y ofrecer una información que, debido al tiempo limitado de las consultas médicas, no siempre puede explicarse con la profundidad necesaria.

La entrevista concluyó con el agradecimiento de Nery Pérez y una invitación para que el doctor vuelva a los estudios de Radio Faro a profundizar en la realidad de las familias cuidadoras.

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