El secretario político del Frente Sindical Obrero de Canarias y secretario general de la Federación Sindical Canaria, Daniel Casal, visitó los estudios de El Batiburrillo, en Radio Faro, para analizar la huelga general del 11 de noviembre, la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores, el acceso a la vivienda y las elecciones generales del día 29. Durante la entrevista defendió un marco canario de relaciones laborales, criticó la situación de las camareras de piso y adelantó que existen conversaciones sindicales para impulsar movilizaciones a escala europea.

Daniel Casal volvió a los micrófonos de El Batiburrillo, con Nery Pérez, en una entrevista marcada por la proximidad de la huelga general del próximo 11 de noviembre y de las elecciones generales del día 29.
El dirigente sindical aseguró que Canarias continúa generando riqueza, especialmente a través del turismo, mientras una parte importante de sus trabajadores afronta serias dificultades para pagar la vivienda, llenar la nevera y mantener unas condiciones de vida dignas.
Una huelga preparada con poco tiempo y catorce años después de la anterior
Casal reconoció que la organización de la huelga está suponiendo un importante esfuerzo para los sindicatos, ya que considera que la convocatoria se realizó con poco margen.
Explicó que están celebrando asambleas, visitando centros de trabajo y trasladando información a los trabajadores.
Recordó que, según su referencia, la última huelga general fue en 2012, por lo que muchos jóvenes nunca han participado en una movilización de estas características.
A su juicio, uno de los principales retos consiste en recuperar la cultura de organización colectiva y explicar a las nuevas generaciones el origen de derechos como las vacaciones, la jornada laboral o la representación sindical.
“La huelga general es el instrumento de mayor presión que tienen los trabajadores”, afirmó.
Comités de huelga también en los barrios
Una de las principales novedades anunciadas por Casal es la constitución de comités de huelga fuera de los centros de trabajo.
Explicó que, según la información de la que disponía, ya se habían organizado comités en nueve barrios, con el objetivo de extender la movilización a los lugares donde viven los trabajadores.
Entre sus actividades mencionó el reparto de octavillas, la colocación de carteles, las asambleas, las charlas, los recorridos informativos y las caravanas de vehículos.
También recordó la convocatoria de una manifestación el 11 de noviembre, a las 18:00 horas, con salida desde el Parque de Santa Catalina, en Las Palmas de Gran Canaria.
Casal insistió en que la intención no es realizar una huelga y dar por terminado el conflicto.
“Esto tiene que ser el principio de un movimiento que nos lleve a soluciones palpables”, manifestó.
Es una huelga laboral que tiene un carácter político
Preguntado por la coincidencia entre la movilización y las elecciones generales, Casal rechazó que la fecha haya sido elegida para beneficiar o perjudicar a un partido.
Afirmó que la convocatoria llevaba meses planteándose en diferentes movilizaciones y defendió que una huelga general tiene necesariamente una dimensión política, porque muchas de las decisiones que afectan a salarios, vivienda y condiciones laborales dependen de los gobiernos.
También respondió a las críticas de la patronal y del presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, defendiendo la legitimidad de la huelga y de los piquetes informativos.
“Esta huelga es contra los que hicieron, contra los que no hicieron y contra los que podían hacer”, sostuvo.
Según explicó, las reivindicaciones permanecerán vigentes independientemente del resultado electoral.
Reconoce avances del Gobierno central, pero denuncia compromisos incumplidos
Casal reconoció que durante los gobiernos encabezados por el PSOE se han producido mejoras laborales y sociales.
Sin embargo, consideró que esos avances han resultado insuficientes.
Fue especialmente crítico con la reforma laboral, al sostener que no se cumplió el compromiso de derogar íntegramente la normativa anterior.
Afirmó que continúan vigentes mecanismos que, en su opinión, perjudican a los trabajadores en materia de despidos y modificaciones de las condiciones laborales.
También denunció que sigue pendiente la derogación de determinados aspectos de la conocida como Ley Mordaza.
Como ejemplo de su preocupación por las consecuencias de la protesta social, mencionó un procedimiento judicial contra un manifestante para el que, según afirmó, se solicitaban tres años de prisión.
La pobreza y el reparto de la riqueza en Canarias
Uno de los momentos más críticos de la entrevista estuvo dedicado a la desigualdad económica.
Casal sostuvo que los salarios canarios se sitúan muy por debajo de los de otros territorios y utilizó como referencia una diferencia media de unos 500 euros.
También cuestionó que determinadas empresas disfruten de ventajas fiscales vinculadas al Régimen Económico y Fiscal de Canarias mientras los trabajadores continúan teniendo dificultades económicas.
Durante la conversación mencionó cifras sobre concentración de riqueza y población en riesgo de pobreza, así como el impacto de esta situación entre los menores.
Entre sus declaraciones más duras, relató un supuesto dato de 28 entregas de bebés en adopción tras el parto durante un mes en el Complejo Hospitalario Insular-Materno Infantil.
Se trata de cifras y afirmaciones aportadas por el entrevistado que requieren contrastación con las fuentes estadísticas y sanitarias correspondientes.
Casal también criticó las prioridades presupuestarias del Gobierno de Canarias, presidido por Fernando Clavijo, cuestionando las ayudas y los beneficios destinados a empresas frente a las necesidades sociales de la población.
Advierte contra unos servicios mínimos desproporcionados
En relación con los servicios mínimos de la huelga, Casal aseguró que, en el momento de la entrevista, el comité de huelga de la provincia de Las Palmas no había recibido una convocatoria para negociar con la Administración.
Defendió que los servicios mínimos deben ser proporcionados y responder a necesidades esenciales para la comunidad.
Diferenció las necesidades de un hospital de las de un establecimiento turístico, aunque admitió que determinados trabajos de mantenimiento y seguridad podrían requerir atención.
Advirtió de que los sindicatos no aceptarían una imposición que considerasen abusiva.
“Si van a unos servicios mínimos desproporcionados, van a ocasionar un conflicto desproporcionado”, señaló.
El derecho a huelga y el miedo a perder el salario
Casal quiso dirigirse especialmente a los trabajadores que temen represalias empresariales por participar en la convocatoria.
Recordó que la huelga es un derecho reconocido legalmente y explicó que, con carácter general, el trabajador no está obligado a comunicar previamente si va a secundarla.
Advirtió contra las posibles presiones para firmar documentos sobre la intención de participar.
También reconoció que la huelga tiene un coste económico para quien la realiza, al producirse el correspondiente descuento salarial.
A su juicio, esta circunstancia demuestra el esfuerzo que supone movilizarse, especialmente para quienes ya tienen dificultades para llegar a final de mes.
Animó a los trabajadores que sufran presiones a comunicarlo a sus representantes sindicales.
Exige acabar con el trabajo a destajo de las camareras de piso
Otra de las principales reivindicaciones de Casal estuvo relacionada con las condiciones laborales de las camareras de piso.
Denunció que muchas trabajadoras continúan sometidas a cargas de trabajo determinadas por el número de habitaciones que deben limpiar diariamente.
Consideró que esta organización se asemeja al antiguo trabajo a destajo, pese a que las empleadas tienen una jornada laboral establecida.
Defendió las mejoras ergonómicas y la instalación de camas elevables, pero advirtió de que esas medidas resultan insuficientes si no se aumenta la contratación.
“Si con la jornada que han hecho no es suficiente, se contrata a más. Esta es la solución”, afirmó.
Casal reclamó que las empresas turísticas adapten sus plantillas al volumen real de trabajo, en lugar de incrementar continuamente las exigencias sobre las empleadas.
Reclama un marco canario de relaciones laborales
El dirigente sindical volvió a defender la necesidad de desarrollar un marco canario de relaciones laborales.
Explicó que no se trata de establecer soluciones aisladas para cada profesión, sino de disponer de una legislación que contemple las particularidades de un territorio insular y fragmentado.
Argumentó que la lejanía, la estructura económica y las condiciones específicas del archipiélago justifican, desde su perspectiva, un tratamiento diferenciado.
Consideró que este marco permitiría abordar con mayor eficacia los problemas salariales y laborales que afectan a Canarias.
Elecciones generales: críticas a los partidos y a sus promesas
En el apartado político, Casal expresó su escepticismo ante los compromisos electorales.
Señaló que muchos dirigentes llevan décadas ocupando responsabilidades públicas y cuestionó que ahora presenten como nuevas soluciones a problemas que, según él, no han resuelto durante sus mandatos.
Reconoció que ha mantenido contactos con representantes de distintas formaciones, aunque explicó que todavía no había asistido a determinadas presentaciones de programas.
También criticó las limitaciones del actual marco autonómico y constitucional, defendiendo que Canarias necesita mayor capacidad de decisión para abordar sus problemas estructurales.
Llegó a plantear la necesidad de revisar la relación política del archipiélago con el Estado si no se abren cauces para impulsar cambios más profundos.
“A los diputados canarios les pediría que abrieran la boca”
Preguntado por lo que deberían defender los representantes canarios en el Congreso, Casal reclamó mayor protagonismo y firmeza.
Criticó que muchos ciudadanos desconozcan los nombres de sus diputados y senadores y que sus intervenciones tengan escasa repercusión pública.
Recordó como ejemplo al histórico dirigente Fernando Sagaseta, al que citó por su capacidad de defender públicamente sus posiciones.
A su juicio, los representantes de Canarias deberían mostrar más determinación y defender los intereses de sus electores por encima de las directrices partidistas.
Autocrítica a las izquierdas y preocupación por la extrema derecha
Casal también reflexionó sobre el apoyo que reciben determinadas formaciones políticas entre sectores de la clase trabajadora.
Cuestionó los discursos que responsabilizan a las personas migrantes de los problemas salariales, laborales o de acceso a los servicios públicos.
Sin embargo, también realizó autocrítica.
“Las izquierdas tampoco lo hemos hecho bien”, reconoció.
Consideró que las organizaciones progresistas y sindicales han generado en ocasiones expectativas que después no han podido cumplir ni explicar adecuadamente.
Según su análisis, esa frustración facilita que prosperen mensajes políticos que ofrecen respuestas simplificadas a problemas complejos.
Contactos para una posible huelga general europea
Una de las novedades de la entrevista llegó cuando Casal habló de sus contactos con organizaciones sindicales internacionales.
Explicó que había participado en reuniones con representantes sindicales en Marsella y Génova, dentro del ámbito de la Federación Sindical Mundial.
Según afirmó, se está estudiando la posibilidad de avanzar hacia una huelga general europea, aunque no anunció una convocatoria formal ni una fecha.
Identificó tres preocupaciones compartidas por organizaciones de distintos países: el encarecimiento de la vida, los salarios bajos y el aumento del gasto militar.
Casal criticó la orientación de las inversiones europeas hacia la industria militar, al considerar que esos recursos podrían destinarse a necesidades sociales.
Preocupación por la economía europea y su repercusión en Canarias
El dirigente sindical también se mostró preocupado por la situación económica de Alemania y por los planes de reestructuración de grandes empresas industriales europeas.
Mencionó posibles ajustes de empleo en el sector automovilístico y advirtió de que una crisis económica en los principales países emisores de turistas podría afectar a Canarias.
A su juicio, las administraciones del archipiélago deberían anticiparse a ese escenario y preparar medidas para proteger el empleo y la actividad económica.
Estas advertencias corresponden a su análisis de riesgos, no a una previsión confirmada de pérdida de turistas o puestos de trabajo en Canarias.
A la calle con ellos, y si no sirven, a la calle
En el tramo final, Casal se dirigió a las personas que trabajan en el sector turístico y que, pese a tener un salario, apenas pueden afrontar los gastos cotidianos.
Con tono irónico, aseguró que ante una nevera que no se puede llenar quedan dos opciones: comprar una más pequeña o unirse a otros trabajadores para intentar cambiar la situación.
Defendió que el sindicalismo debe responder ante sus afiliados y representantes, y recordó que los comités de empresa pueden ser revocados mediante los procedimientos legalmente establecidos.
Insistió en que los dirigentes sindicales deben aceptar la crítica de los trabajadores y rendir cuentas de su gestión.
Concluyó reiterando que la huelga del 11 de noviembre debe servir para fortalecer la organización colectiva y mantener las reivindicaciones después de la jornada de protesta.
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