Skip to main content

El doctor Javier Aragón denuncia la falta de apoyo a su investigación: Me han puesto palos en las ruedas

El director médico y responsable de la Unidad de Pie Diabético del Hospital La Paloma, reconocido por casi tres décadas de investigación, advierte de las elevadas tasas de amputaciones en Canarias y reclama mayor prevención y atención temprana para evitar que los pacientes pierdan sus extremidades.

El doctor Javier Aragón Sánchez, director médico y responsable de la Unidad de Pie Diabético del Hospital La Paloma, ha pasado por los micrófonos de El Batiburrillo, de Radio Faro, para hablar del premio ASPE recibido por el centro hospitalario tras casi 30 años de investigación clínica sobre el pie diabético, de los avances médicos que permiten evitar amputaciones y de las dificultades que, según denuncia, ha encontrado para desarrollar su labor investigadora desde Gran Canaria.

Durante la entrevista con Nery Pérez, Aragón aseguró que este reconocimiento tiene un valor especial por haberse conseguido desde un hospital privado, sin estar vinculado directamente a las estructuras universitarias y hospitalarias públicas. Defendió que la investigación no depende exclusivamente de grandes instituciones, sino de la capacidad de formular las preguntas adecuadas y buscar respuestas que permitan mejorar la vida de los pacientes.

Una carrera que comenzó salvando una pierna

El especialista, formado en cirugía general y del aparato digestivo, recordó que su dedicación al pie diabético comenzó hace casi tres décadas, cuando atendió a un paciente remitido para una amputación por encima de la rodilla.

Siendo entonces un cirujano joven, decidió explorar otras alternativas debido a las graves consecuencias que aquella intervención tendría para la calidad de vida del enfermo.

Consiguió salvarle la pierna y aquella experiencia despertó su interés por la cicatrización de heridas y los tratamientos destinados a evitar amputaciones.

Desde entonces ha desarrollado técnicas quirúrgicas que han sido publicadas internacionalmente y que actualmente se utilizan en numerosos centros sanitarios.

Cirugía conservadora: eliminar el hueso infectado sin amputar

Uno de los principales campos de investigación de Aragón ha sido la infección ósea asociada al pie diabético, conocida como osteomielitis.

El especialista explicó que, tradicionalmente, cuando la infección alcanzaba el hueso, muchos pacientes terminaban perdiendo un dedo, parte del pie o incluso la pierna.

Su equipo comenzó a desarrollar procedimientos de cirugía conservadora que permiten retirar únicamente el hueso infectado y complementar el tratamiento, cuando es necesario, con antibióticos.

Estas técnicas buscan conservar la estructura del pie, evitar amputaciones y reducir el riesgo de nuevas úlceras.

Aragón destacó que ha formado a cirujanos de otros países en estos procedimientos y aseguró haber sido reconocido recientemente como el investigador con mayor número de publicaciones científicas a nivel mundial en el campo de la infección ósea que aborda su especialidad.

El peligro del pie diabético: perder la sensibilidad y no darse cuenta de las heridas

Durante la conversación también explicó que el término médico que actualmente se utiliza es enfermedad del pie asociada a la diabetes, aunque popularmente continúa conociéndose como pie diabético.

Aclaró que no todas las personas con diabetes desarrollarán esta complicación y señaló dos factores fundamentales que favorecen su aparición.

El primero es la neuropatía, una lesión de los nervios que puede producirse por un mal control prolongado de la glucosa y que provoca pérdida de sensibilidad.

Esto puede llevar a situaciones especialmente peligrosas: una persona puede sufrir quemaduras caminando sobre arena caliente o llevar un objeto clavado en el pie durante horas sin percibir dolor.

El especialista explicó que el consumo de alcohol puede agravar esta pérdida de sensibilidad y relató que existen pacientes con daños nerviosos tan importantes que apenas sienten determinadas intervenciones quirúrgicas.

El segundo factor es la enfermedad arterial, que reduce la circulación sanguínea hacia el pie y dificulta la cicatrización de las heridas.

Cuando ambos problemas coinciden, una lesión aparentemente pequeña puede convertirse en una infección grave.

La prevención y la atención temprana pueden evitar amputaciones

Aragón insistió en que el control de la diabetes resulta fundamental para prevenir estas complicaciones.

Recomendó mantener controlados los niveles de glucosa, cumplir los tratamientos médicos, cuidar la alimentación, realizar ejercicio y vigilar otros factores de riesgo como el tabaquismo y la hipertensión arterial.

También lanzó un mensaje especialmente importante para las personas con diabetes: cualquier herida en el pie debe ser valorada cuanto antes por profesionales sanitarios.

Explicó que las infecciones pueden ser leves, moderadas o graves, y que algunas llegan a comprometer la vida del paciente.

Entre los signos de preocupación destacó la profundidad de las heridas y el enrojecimiento que se extiende más de dos centímetros alrededor de una lesión.

En estos casos puede ser necesario recurrir a tratamientos especializados o incluso a intervenciones quirúrgicas.

El médico defendió el papel de los profesionales de Atención Primaria y de enfermería para realizar una primera evaluación, comprobar la circulación sanguínea y determinar si el paciente necesita ser derivado a cirugía vascular u otros especialistas.

Todo lo que he logrado ha sido sin ningún tipo de apoyo

Uno de los momentos más contundentes de la entrevista llegó cuando Nery Pérez le preguntó por el respaldo a la investigación médica en Canarias.

Aragón aclaró que no podía valorar la situación general de los investigadores del Archipiélago, pero sí hablar desde su experiencia personal.

Todo lo que he logrado ha sido sin ningún tipo de apoyo por parte de ninguna universidad, por parte de absolutamente nadie.

El doctor aseguró que, lejos de encontrar facilidades, se había enfrentado a numerosos obstáculos: «Me han puesto muchos palos en las ruedas».

Recordó que ha impartido clases y presentado investigaciones en instituciones internacionales, entre ellas Oxford y una universidad de Los Ángeles, mientras lamentó no haber recibido invitaciones equivalentes de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

También criticó que se utilice su trayectoria investigadora para destacar el posicionamiento científico de la universidad cuando, según relató, no ha recibido apoyo efectivo de esta institución.

Insistió, no obstante, en que se trataba de su experiencia personal y evitó extender sus críticas a las circunstancias de otros investigadores.

Canarias y las elevadas tasas de amputaciones

El especialista expresó su preocupación por las amputaciones en Canarias.

Según explicó, hace aproximadamente 15 o 16 años realizó un estudio sobre las tasas de amputación en el Archipiélago que situaba a Canarias entre los territorios con peores resultados de España.

Añadió que otro trabajo realizado años después por profesionales de rehabilitación de Tenerife llegó a conclusiones similares.

Tenemos las tasas más altas de amputaciones de España, afirmó, aunque reconoció que los resultados de estos estudios deben analizarse adecuadamente.

Aragón advirtió también de que las consecuencias de una amputación mayor van mucho más allá de la pérdida de una extremidad y afectan profundamente a la autonomía y calidad de vida del paciente y de su familia.

Según los datos de supervivencia que expuso durante la entrevista, únicamente el 30% de los pacientes permanece vivo cinco años después de una amputación mayor.

Comparó esta elevada mortalidad con la de determinados tipos de cáncer y lamentó que las amputaciones relacionadas con la diabetes reciban mucha menos atención pública.

Nuevos tratamientos, pero una prioridad: hacer bien lo básico

Respecto al futuro de la investigación, Aragón mencionó distintas líneas de tratamiento, entre ellas la utilización de células madre, injertos grasos, técnicas de revascularización, oxigenoterapia hiperbárica y determinados procedimientos ortopédicos destinados a mejorar la circulación sanguínea.

Sin embargo, dejó claro que su principal aspiración no es únicamente incorporar nuevos tratamientos.

Me conformaría con que en los próximos años se hiciera lo básico.

Para el especialista, eso significa apostar por la prevención, la detección temprana, el seguimiento de los pacientes y una atención sanitaria capaz de intervenir antes de que las lesiones alcancen fases avanzadas.

Su objetivo para los próximos diez años es que cada vez lleguen menos personas a los hospitales con heridas graves y que se puedan evitar amputaciones mediante una asistencia adecuada desde los primeros síntomas.

Con lo básico se pueden salvar muchísimas piernas.

La entrevista concluyó con una felicitación de Nery Pérez al doctor y al equipo del Hospital La Paloma por el premio recibido, junto a un llamamiento a las administraciones públicas para que respalden la investigación médica que permite salvar extremidades, mejorar la calidad de vida y evitar sufrimiento a numerosos pacientes.

Una conversación que deja dos mensajes fundamentales: la investigación desarrollada desde Canarias puede alcanzar reconocimiento internacional, pero la prevención y la atención temprana siguen siendo imprescindibles para evitar consecuencias irreversibles.

En Radio Faro seguimos de cerca las noticias que transforman nuestra isla.
Sintoniza Radio Faro 92.5 www.digitalfarocanarias.com @radiofarosur WhatsApp 685 28 48 48

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »