El consejero de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, Carlos Álamo, defendió hoy en el pleno insular una postura clara sobre el poblado de San Fernando: el barrio necesita una rehabilitación seria, pero el problema está en la falta de prioridad política del Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana.
Durante su intervención, Álamo recordó que el proyecto para mejorar el poblado de San Fernando ya existía y que fue trabajado en la pasada legislatura. Por eso, rechazó que ahora se intente presentar esta moción como una solución real, cuando, según explicó, una moción no ejecuta obras, no garantiza financiación y no sustituye una partida presupuestaria.
El consejero fue especialmente crítico con el Gobierno municipal. Señaló que el Ayuntamiento aprobó hace pocos días una modificación presupuestaria de más de 60 millones de euros con cargo al remanente y, pese a ello, no destinó ni un solo euro a este proyecto. Para Álamo, ese dato evidencia que San Fernando no ha sido una prioridad real para quienes gobiernan el municipio.
Álamo también cuestionó que se traslade ahora el problema al Cabildo cuando la competencia y la primera responsabilidad corresponden al Ayuntamiento. En su opinión, antes de pedir apoyo a otras administraciones, el Gobierno local debe hacer sus deberes: decidir si el proyecto va en serio, consignar presupuesto, fijar una posición común y solicitar formalmente la colaboración insular por los cauces adecuados.
El consejero dirigió además un mensaje directo al alcalde de San Bartolomé de Tirajana, Marco Aurelio Pérez, a quien pidió que sea sincero con los vecinos y que no alimente expectativas con una moción que, según sostuvo, “no sirve absolutamente para nada” si no viene acompañada de planificación, financiación y voluntad municipal.
Pese al tono crítico, Álamo dejó abierta la puerta a la colaboración. Aseguró que el Cabildo, Turismo de Gran Canaria y los instrumentos de cooperación insular estarán disponibles si el Ayuntamiento actúa con seriedad, lealtad institucional y una propuesta clara sobre la mesa.
En definitiva, la intervención de Carlos Álamo puso el foco donde muchos vecinos llevan tiempo mirando: San Fernando necesita soluciones reales, no titulares políticos. El barrio no puede seguir esperando mientras el Ayuntamiento evita asumir una prioridad que le corresponde. Ahora la pelota queda en el tejado municipal.



