- El dirigente defiende que las ayudas y los planes de empleo deben facilitar posteriormente la incorporación estable al mercado laboral y la autonomía económica
- La propuesta sitúa la vivienda, la formación, la iniciativa privada y los sectores productivos como claves para generar nuevas oportunidades en Santa Lucía de Tirajana
Santa Lucía de Tirajana necesita orientar su política económica hacia la generación de empleo estable, el emprendimiento y la creación de oportunidades que permitan a los ciudadanos desarrollar sus propios proyectos de vida. Esa es la propuesta que plantea Sergio Vega Almeida, que apuesta por reducir burocracia, reforzar la iniciativa privada y utilizar los recursos públicos para impulsar vivienda, formación y actividad productiva.
El planteamiento parte de una concepción de la Administración como herramienta de apoyo ante situaciones de dificultad, pero también como generadora de las condiciones necesarias para que las personas puedan acceder posteriormente al empleo y avanzar con mayor autonomía económica.
Menos trabas para autónomos, comerciantes y pequeñas empresas
Vega relaciona esta visión con su propia experiencia profesional como autónomo y con el conocimiento de las obligaciones que implica mantener diariamente una actividad económica, desde la atención a clientes y el pago de gastos hasta el cumplimiento de trámites administrativos y la toma constante de decisiones empresariales.
Desde esa perspectiva, considera necesario facilitar el trabajo de autónomos, comerciantes y pequeñas empresas y favorecer un entorno en el que la iniciativa privada pueda crecer y generar puestos de trabajo.
Su propuesta no plantea eliminar las ayudas públicas. Al contrario, las considera imprescindibles para las personas que atraviesan dificultades, aunque defiende que deben funcionar también como un instrumento que facilite recuperar estabilidad, incorporarse al mercado laboral y desarrollar posteriormente un proyecto propio.
Los planes de empleo, acompañados de formación y orientación
Una de las medidas que Vega plantea revisar es el funcionamiento de los planes de empleo. Considera que continúan siendo necesarios en determinadas situaciones, pero sostiene que su utilidad aumentaría si estuvieran acompañados de formación, orientación profesional y oportunidades posteriores de incorporación estable al mercado laboral.
El objetivo sería evitar que estas políticas terminen una vez finalizado el programa temporal y conseguir que la experiencia adquirida pueda convertirse en una puerta de entrada hacia un puesto de trabajo ordinario.
Esta estrategia cobra especial importancia ante la coexistencia de personas que buscan empleo con empresas y actividades económicas que tienen dificultades para incorporar trabajadores.
Sectores que necesitan trabajadores y relevo generacional
Hostelería, agricultura, construcción, ganadería y pesca aparecen entre los sectores que Vega identifica como actividades con necesidades de personal o dificultades para garantizar su relevo generacional.
En ese escenario, defiende facilitar la incorporación de las personas migrantes que llegan a Canarias con voluntad de trabajar e integrarse, conectando la formación laboral con las necesidades reales de los distintos sectores productivos.
La propuesta vincula de esta manera la integración con el acceso al empleo y la participación económica y social, siguiendo experiencias desarrolladas en otros territorios españoles para incorporar trabajadores a actividades con falta de mano de obra.
Vivienda para jóvenes, familias y trabajadores
La vivienda ocupa otro de los principales ejes del planteamiento. Vega advierte de las dificultades que afrontan los jóvenes para emanciparse, del esfuerzo económico que supone el alquiler para numerosas familias y de los problemas de trabajadores que no encuentran alojamiento próximo a su lugar de empleo.
La solución, según expone, debe incorporar diferentes vías. Junto al crecimiento del parque público de vivienda, propone movilizar suelo, agilizar procedimientos administrativos y ofrecer seguridad jurídica para favorecer también la construcción privada de nueva vivienda residencial.
La colaboración público-privada aparece así como una herramienta para ampliar la oferta habitacional y, simultáneamente, generar inversión y empleo.
Qué hacer con los fondos que llegan a Santa Lucía
Vega introduce además una reflexión sobre el aprovechamiento de los recursos procedentes de otras administraciones. Reclamar financiación al Cabildo, al Gobierno de Canarias, al Estado o a Europa resulta necesario, sostiene, pero considera todavía más importante determinar qué resultados permanecen en Santa Lucía una vez ejecutadas esas inversiones.
Su propuesta pasa por dirigir esos recursos hacia la modernización de las zonas comerciales, el apoyo empresarial, los sectores productivos, la vivienda, la formación y la generación de nuevas oportunidades laborales.
El modelo económico que plantea pretende, en definitiva, combinar protección social y creación de oportunidades. Vega defiende una Administración capaz de responder cuando existe una necesidad, pero también orientada a favorecer el empleo, el emprendimiento y la autonomía económica.
Para Sergio Vega, el progreso de Santa Lucía de Tirajana no debería medirse únicamente por la capacidad de la Administración para conceder ayudas, sino por las oportunidades que el municipio sea capaz de ofrecer para que sus ciudadanos puedan trabajar, emprender y construir su propio proyecto de vida.



